Ahora que el antichavismo partidista y pre-electorero anda en una de parecerse al chavismo, de entenderse con sus anhelos y broncas, lo que supone ponerse un guante cuando el pueblo salta al terreno, y luego, cuando toca, agarrar un bate y andar prevenido; ahora que andan en una de joseadores, queriéndonos convencer de que pueden ser como esos tipos que se echan al equipo encima, cuando es necesario, cuando nadie lo esperaba; ahora que los gringos pretenden venir a imponernos sanciones, a dictarnos a quién le vendemos y a quién no nuestro petróleo, y nos advierten que podríamos sufrir "serias consecuencias"; ahora vienen los Capriles Radonski, los Teodoro Petkoff y la MUD en pleno a defendernos del agresor.
Como si hiciera falta.
Así estarán de desesperados.
Allá van, con sus uniformes pulcros de niños bien que no saben lo que es deslizarse en segunda.
Viene Capriles Radonski y abanica: "La industria petrolera es de todos los venezolanos. Todos tenemos que cuidarla y preservarla. Ninguna nación debe unilateralmente generar sanciones a nuestro país". Luego, deja colar, como quien se roba la seña: "El gobierno nacional tiene que ser cuidadoso con los acuerdos internacionales, ya que el manejo de los mismos podrían poner en riesgo nuestro país y las relaciones diplomáticas".
Ajá, el gobierno nacional.
Luego viene Petkoff y le tira con todo: "Las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos a Pdvsa con el pretexto de que ésta 'envió (a Irán) al menos dos despachos de compuestos para gasolina entre diciembre de 2010 y marzo de 2011, valorados aproximadamente en 50 millones de dólares', constituyen un acto típico de esa arrogancia imperial de la cual tanto trabajo les cuesta a los gringos desprenderse". Más adelante, suelta: "No compartimos para nada la alianza política que el gobierno nacional mantiene con el de Irán y nuestro rechazo a sanciones que, en definitiva, no son nada, no significa, en modo alguno, un aval a esas relaciones turbias que existen entre ambos gobiernos, que van bastante más allá de los normales vínculos diplomáticos entre países"
Ajá, el gobierno nacional.
Cuando le toca consumir su turno, la MUD, en boca de Julio Montoya, dice más de lo mismo y un poco más: "Somos demócratas. Nosotros apoyamos de manera irrestricta a Pdvsa. Y es que a esa empresa hay que defenderla de medidas arbitrarias y unilaterales como esta de los Estados Unidos, pero también del gobierno de Chávez".
Ajá, el gobierno de Chávez.
"Que el gobierno no vaya a convertir este tema de Pdvsa en una división entre quienes no la quieren y sí la quieren", alerta Montoya. Las sanciones, "vistas ya desde la perspectiva puramente venezolana, constituyen música celestial para los oídos de un Chávez que recibe este inesperado regalo gringo, que le permite refaccionar un poco su ya tan maltrecha imagen internacional", reclama Petkoff. Mientras, Capriles Radonski, el candidato, suda.
En estas circunstancias, cuando llega el momento de las definiciones, es cuando más se aprecia la brutal honestidad de gente como Rayma. Mientras el antichavismo partidista hace malabares intentando en vano quedar bien con dios y con el diablo; mientras intenta, en vano, ubicarse del lado del pueblo, pero contra el gobierno de Chávez, pero contra los gringos, la caricaturista no anda con rodeos: eso que los chavistas llamamos patria, ella lo llama...
puta.
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27 de mayo de 2011
18 de febrero de 2011
El plácido sueño de Omar Barboza (y la lucha contra el latifundio en Sur del Lago)
Omar Barboza duerme plácidamente durante la interpelación al gabinete territorial.Asamblea Nacional, jueves 17 de febrero de 2011.
Ayer por la tarde, mientras Omar Barboza (presidente del partido opositor Un Nuevo Tiempo, y diputado por el Zulia) dormía plácidamente en la Asamblea Nacional, cinco campesinos, militantes del Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora (FNCEZ), se encontraban detenidos en el retén policial de San Carlos, en Santa Bárbara del Zulia, luego de ser golpeados salvajemente, a tempranas horas de la mañana, por efectivos de la Policía Regional del Estado Zulia.
¿El "crimen" de los compañeros campesinos? La lucha contra el latifundio en el Sur del Lago. Fueron golpeados y detenidos por encabezar la toma pacífica del Fundo El Banco, en la parroquia Heras del municipio Sucre del Zulia.
Ayer por la noche, seguramente Omar Barboza volvió a dormir plácidamente, tal vez soñando en la briosa lucha que la oposición ha emprendido por la liberación de los "presos políticos" en Venezuela, en la gloriosa huelga de hambre que protagoniza un puñado de jóvenes OTPOR en reclamo de una amnistía a favor de los mismos "presos políticos". "Operación Libertad", le llaman, y nada importa que los tales "presos políticos" sean en verdad ladrones o asesinos. Hoy por la mañana, Omar Barboza debe haberse despertado sin ningún sobresalto.
Mientras tanto, los cinco compañeros salvajemente agredidos ayer por su lucha contra los latifundistas, hoy amanecieron detenidos en el mismo retén policial. Sus nombres: Heber Montilla, Miguel Cáceres, Álvaro Molina, Deisy Guerra y Carmen Chinchilla. El primero, contra quien se ensañaron los funcionarios policiales, arrastrándolo por el pavimento, es vocero del Consejo Federal de Gobierno por el sector campesino del Sur del Lago.
Heber Montilla no sólo amaneció hoy escupiendo sangre. Además, se encontró con la sorpresa de que la Policía Regional del Estado Zulia le había sembrado un arma de fuego, y un tribunal pretende sentenciarlo a ocho años de cárcel. Que alguien me diga si Heber, Miguel, Álvaro, Deisy y Carmen no son presos políticos.
Omar Barboza volverá a dormir plácidamente esta noche. Se siente guapo y apoyado. Está convencido de que el Fundo El Banco seguirá formando parte del patrimonio de la familia Barboza. Tal vez volverá a soñar que lucha por la liberación de los "presos políticos". Mañana amanecerá risueño y orgulloso, porque en este país los verdaderos presos políticos, como los campesinos que luchan contra el latifundio, siguen siendo tratados como criminales.
23 de enero de 2011
Movimiento de Pobladores se solidariza con el pueblo organizado de Chacao: "esta lucha continúa"
(Ayer sábado 22 de enero se desataron todos los demonios en el municipio Chacao, en Caracas, "corazón de la más feroz especulación inmobiliaria". Hacía tiempo que no veíamos tal demostración de histeria antichavista. Frente a la acción coordinada de los barrios de Chacao, que desde muy temprano en la mañana procedieron a la "toma en custodia de 8 lotes de terreno", el antichavismo reaccionó desplegando una brutal campaña de criminalización y pánico, según la cual el gobierno nacional había orquestado un macabro plan para realizar "invasiones masivas" en ¡20 terrenos! (especie que sigue difundiendo hoy la prensa opositora), incluso trasladando a los "invasores" (ataviados, por supuesto, con vestimesta del PSUV) en autobuses. Todo completamente falso. Sin embargo, ayer Chacao era un feudo amenazado por hordas invasoras. Literalmente.
Durante unas cuantas horas, se le vieron todas las costuras al discurso "social" de cierta oposición.
Poco después de la 1 pm, el Ministerio del Interior condenó la actuación represiva de la Policía de Chacao, advirtió que estaría "alerta" frente a la actuación de los funcionarios policiales, pero repitió aquello de las invasiones. Un par de horas después, la policía municipal reprimía salvajemente al pueblo apostado por la sexta transversal de Los Palos Grandes, justo al lado de la embajada de Bolivia. De nada sirvió el tal "alerta". Invasor es invasor y su apellido es delincuente. Contra los "invasores", todo el peso de la ley. "Estamos aplicando todo el peso de la ley, en el marco del respeto, la paz y los derechos humanos", había escrito Emilio Graterón, Alcalde de Chacao, a las 10:18 am. "Todo de manera pacífica", subrayaba el mismo Graterón, a las 3:18 pm. Sí, de manera pacífica, a punta de coñazo y lacrimógena.
Cosas que suceden, pues, cuando se coincide de tal manera con el lenguaje del "adversario".
Sobre lo acontecido en Chacao, el Movimiento de Pobladores ha tomado posición. Comparto con ustedes comunicado de prensa de hoy domingo 23 de enero.
Salud.)
********
El Movimiento de Pobladores, que agrupa a distintas organizaciones populares que luchan por el hábitat socialista, declaramos toda nuestra solidaridad y apoyo a los habitantes de los sectores populares de Chacao, que el día 22 de enero realizaron una acción masiva, coordinados por sus organizaciones comunales, de toma en custodia de 8 lotes de terrenos ubicados en este municipio capitalino, corazón de la más feroz especulación inmobiliaria. Esta acción permitió poner en evidencia, pese a los intentos de manipulación mediática y al encubrimiento del alcalde Graterón, las profundas injusticias del capital inmobiliario, pues mientras a los vecinos de los barrios populares se les caen sus viviendas, una gran cantidad de terrenos son mantenidos ociosos por puro interés especulativo.
De igual forma, repudiamos contundentemente la acción vil y criminal de la Policía de Chacao y la Policía de Miranda contra la justa protesta de estas familias, cuyo único delito es ser pobres en un municipio que esconde la pobreza, y luchar por una vivienda digna en un municipio en que el negocio prevalece sobre el derecho a la ciudad. Decenas de heridos y detenidos, de los cuales aún once se encuentran procesados, muestran la saña de la policía y del gobierno municipal a la hora de defender los intereses de los ricos y del capital inmobiliario y de reprimir a los humildes en sus justas luchas.
Así mismo, queremos insistir una vez más en que la lucha contra la gran propiedad y especulación urbana, fuente principal de la acumulación capitalista en nuestra sociedad, sólo será posible en la medida que se cuente con el pueblo organizado y una contundente respuesta del gobierno revolucionario. Nos preocupa que la ausencia de procedimientos y mecanismos claros para la denuncia y recuperación de inmuebles ociosos, así como la respuesta vacilante de las instituciones responsables, no sólo desoyen y cuestionan el llamado del Presidente a iniciar la revolución urbana, sino que además condenan al pueblo a dar esta batalla en condiciones desiguales y desfavorables, perpetuando, en este caso por omisión, los privilegios del gran capital inmobiliario. En tal sentido, exigimos que se definan marcos normativos, políticas y procedimientos claros que faciliten la concreción del llamado del Presidente a dar una guerra sin cuartel a los terrenos ociosos y al latifundio urbano.
Por otro lado, al pueblo del que somos parte, a los cientos de miles de familias damnificadas, sin techo, alquiladas, arrimadas, a los habitantes de nuestros barrios, a aquellos que sueñan y luchan por un mundo más justo, en que la vivienda deje de ser un privilegio de unos pocos, le hacemos el llamado a prepararnos para un combate en que enfrentaremos enemigos poderosos, por lo que debemos incrementar nuestra fuerza y nuestra capacidad de respuesta. La unidad del pueblo para la revolución urbana es hoy un requisito fundamental para conquistar la victoria y derrotar al capital. Las respuestas aisladas y dispersas, por más justas que sean, nos arriesgan a la derrota y a terminar por fortalecer los intereses de los grandes dueños de la ciudad.
En tal sentido, convocamos para este martes 25, a las 2 de la tarde, en el Consejo Comunal Cuna de Libertadores, de Conde a Piñango (a dos cuadras de la Plaza Bolívar), a una Asamblea del Movimiento Popular para definir políticas y estrategias para el rescate del suelo e inmuebles ociosos.
Finalmente, que tengan la absoluta seguridad los latifundistas, los que se lucran especulando con las necesidades del pueblo, los amos del valle, que esta lucha continúa en Chacao y en todas las ciudades del país. No habrá más ciudad para privilegiados y exclusión para las mayorías.
Durante unas cuantas horas, se le vieron todas las costuras al discurso "social" de cierta oposición.
Poco después de la 1 pm, el Ministerio del Interior condenó la actuación represiva de la Policía de Chacao, advirtió que estaría "alerta" frente a la actuación de los funcionarios policiales, pero repitió aquello de las invasiones. Un par de horas después, la policía municipal reprimía salvajemente al pueblo apostado por la sexta transversal de Los Palos Grandes, justo al lado de la embajada de Bolivia. De nada sirvió el tal "alerta". Invasor es invasor y su apellido es delincuente. Contra los "invasores", todo el peso de la ley. "Estamos aplicando todo el peso de la ley, en el marco del respeto, la paz y los derechos humanos", había escrito Emilio Graterón, Alcalde de Chacao, a las 10:18 am. "Todo de manera pacífica", subrayaba el mismo Graterón, a las 3:18 pm. Sí, de manera pacífica, a punta de coñazo y lacrimógena.
Cosas que suceden, pues, cuando se coincide de tal manera con el lenguaje del "adversario".
Sobre lo acontecido en Chacao, el Movimiento de Pobladores ha tomado posición. Comparto con ustedes comunicado de prensa de hoy domingo 23 de enero.
Salud.)
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El Movimiento de Pobladores, que agrupa a distintas organizaciones populares que luchan por el hábitat socialista, declaramos toda nuestra solidaridad y apoyo a los habitantes de los sectores populares de Chacao, que el día 22 de enero realizaron una acción masiva, coordinados por sus organizaciones comunales, de toma en custodia de 8 lotes de terrenos ubicados en este municipio capitalino, corazón de la más feroz especulación inmobiliaria. Esta acción permitió poner en evidencia, pese a los intentos de manipulación mediática y al encubrimiento del alcalde Graterón, las profundas injusticias del capital inmobiliario, pues mientras a los vecinos de los barrios populares se les caen sus viviendas, una gran cantidad de terrenos son mantenidos ociosos por puro interés especulativo.
De igual forma, repudiamos contundentemente la acción vil y criminal de la Policía de Chacao y la Policía de Miranda contra la justa protesta de estas familias, cuyo único delito es ser pobres en un municipio que esconde la pobreza, y luchar por una vivienda digna en un municipio en que el negocio prevalece sobre el derecho a la ciudad. Decenas de heridos y detenidos, de los cuales aún once se encuentran procesados, muestran la saña de la policía y del gobierno municipal a la hora de defender los intereses de los ricos y del capital inmobiliario y de reprimir a los humildes en sus justas luchas.
Así mismo, queremos insistir una vez más en que la lucha contra la gran propiedad y especulación urbana, fuente principal de la acumulación capitalista en nuestra sociedad, sólo será posible en la medida que se cuente con el pueblo organizado y una contundente respuesta del gobierno revolucionario. Nos preocupa que la ausencia de procedimientos y mecanismos claros para la denuncia y recuperación de inmuebles ociosos, así como la respuesta vacilante de las instituciones responsables, no sólo desoyen y cuestionan el llamado del Presidente a iniciar la revolución urbana, sino que además condenan al pueblo a dar esta batalla en condiciones desiguales y desfavorables, perpetuando, en este caso por omisión, los privilegios del gran capital inmobiliario. En tal sentido, exigimos que se definan marcos normativos, políticas y procedimientos claros que faciliten la concreción del llamado del Presidente a dar una guerra sin cuartel a los terrenos ociosos y al latifundio urbano.
Por otro lado, al pueblo del que somos parte, a los cientos de miles de familias damnificadas, sin techo, alquiladas, arrimadas, a los habitantes de nuestros barrios, a aquellos que sueñan y luchan por un mundo más justo, en que la vivienda deje de ser un privilegio de unos pocos, le hacemos el llamado a prepararnos para un combate en que enfrentaremos enemigos poderosos, por lo que debemos incrementar nuestra fuerza y nuestra capacidad de respuesta. La unidad del pueblo para la revolución urbana es hoy un requisito fundamental para conquistar la victoria y derrotar al capital. Las respuestas aisladas y dispersas, por más justas que sean, nos arriesgan a la derrota y a terminar por fortalecer los intereses de los grandes dueños de la ciudad.
En tal sentido, convocamos para este martes 25, a las 2 de la tarde, en el Consejo Comunal Cuna de Libertadores, de Conde a Piñango (a dos cuadras de la Plaza Bolívar), a una Asamblea del Movimiento Popular para definir políticas y estrategias para el rescate del suelo e inmuebles ociosos.
Finalmente, que tengan la absoluta seguridad los latifundistas, los que se lucran especulando con las necesidades del pueblo, los amos del valle, que esta lucha continúa en Chacao y en todas las ciudades del país. No habrá más ciudad para privilegiados y exclusión para las mayorías.
Caracas, 23 de enero 2011
4 de enero de 2011
Postales anticomunistas
Postales anticomunistas: la primera de las imágenes corresponde a las escaleras que dan a los estacionamientos del Centro Comercial El Recreo, en Caracas. La segunda (pulsar sobre la imagen), a una librería ubicada en el Centro Comercial La Cascada, en Carrizal, Miranda. Ambas fueron captadas en diciembre de 2010.
Lleve dos por el precio de una: el centro comercial como espacio para la producción simbólica del discurso anticomunista, y como espacio donde circulan los bienes materiales que reproducen el mismo discurso.
¡Dame las dos, que están baratas! Siempre será posible revendérselas a los incautos, que cómo sobran. Ley de la oferta y la demanda políticas. El mercado está en alza. Ahora es que vende el anticomunismo.
29 de diciembre de 2010
La vida en los refugios
Conozco a varios personajes que darían un ojo de la cara por tener la oportunidad de ver, asomados por una pequeña rendija, lo que sucede al interior de los refugios. Me los puedo imaginar, a estos voyeristas intelectuales, extáticos, largándose interminables disquisiciones sobre la biopolítica o las "sociedades de control", citando a Deleuze, Agamben o, pongámonos más intensos, a William S. Burroughs, que, bien vistas, no pasarían de ser una versión más "elaborada" del mismo discurso que disparan los medios antichavistas, para los cuales todo se reduce a la "gestión ineficiente".
Por lo menos las periodistas de El Nacional mienten descaradamente y, haciéndose pasar por estudiantes de la Universidad Bolivariana, lograr entrar al refugio y se llevan consigo varios testimonios que luego descontextualizan de la manera más vulgar. Nuestros voyeristas, ni eso: les basta con creerse todo lo que cuenta la "prensa libre" e indignarse con un par de historias ajenas, para concluir lo que su visión ciclópea les enseñó desde siempre: que éste es un régimen totalitario, cuya "gestión de la vida" popular ahoga la libertad, etc.
Pero tamañas imposturas son verdaderamente irrelevantes si se les compara con las opiniones de algunos funcionarios vinculados a la "administración" de los refugios, o con las inquietudes de algunos "revolucionarios" que, por ejemplo, llegaron a expresar su malestar por el "mal hábito" de algunos refugiados del Sambil La Candelaria, que aireaban sus ropas en los balcones del ex centro comercial. Toda una afrenta estética.
Los refugiados y sus "malos hábitos": "Qué dirán mis amigos de La Candelaria". Por: Carlos García Rawlins/Reuters.
En los refugios se recrea, pero en condiciones infinitamente más adversas, no sólo la vida barrial, con sus virtudes y miserias, sino también la profunda tensión que atraviesa a todas las instituciones del Estado, sin excepción: por una parte, la fuerte tendencia a la gestionalización de la política, con toda su carga de menosprecio por lo popular, pero también la tendencia a la repolitización de la gestión pública, de orientación radicalmente popular y democrática. Si bien sobre la primera tendencia podrían escribirse miles de páginas (y de esta fuente inagotable beben voyeristas y medios antichavistas, que después de todo terminan siendo lo mismo), es oportuno dedicarle algunas palabras al enorme contingente de hombres y mujeres que, día tras día, hacen la diferencia.
Son los hombres y mujeres que están convencidos de que el problema de los refugiados, como el resto de los problemas a los que nos enfrentamos, es irresoluble desde el Estado esclerosado y corrompido que hemos heredado; los que combaten cotidianamente (es necesario insistir en el punto: en las condiciones más adversas) décadas de paternalismo estatal y clientelismo, interpelando a los sujetos pasivos, sin "lástima" ni resentimiento; los que establecen alianzas con los líderes populares naturales para promover y crear las condiciones para la organización popular (a través, por ejemplo, de los Comités Populares de Vivienda); los que trabajan de la mano con el movimiento popular, intentando estrechar vínculos entre los refugios y la vida en los barrios; los que asumen que el objetivo no es una vivienda para cada familia, sino la vida digna, lo que pasa por hacerle frente a toda forma de exclusión y explotación (y a sus manifestaciones dentro de los refugios); los que se enfrentan a los déspotas: gestores, jefecillos, traficantes, figurines, discurseros y farsantes.
A todos ustedes, nuestro respeto, aliento y apoyo incondicional. Con su ejemplo nos demuestran que sigue siendo posible esa revolución en la que creemos.
Por lo menos las periodistas de El Nacional mienten descaradamente y, haciéndose pasar por estudiantes de la Universidad Bolivariana, lograr entrar al refugio y se llevan consigo varios testimonios que luego descontextualizan de la manera más vulgar. Nuestros voyeristas, ni eso: les basta con creerse todo lo que cuenta la "prensa libre" e indignarse con un par de historias ajenas, para concluir lo que su visión ciclópea les enseñó desde siempre: que éste es un régimen totalitario, cuya "gestión de la vida" popular ahoga la libertad, etc.
Pero tamañas imposturas son verdaderamente irrelevantes si se les compara con las opiniones de algunos funcionarios vinculados a la "administración" de los refugios, o con las inquietudes de algunos "revolucionarios" que, por ejemplo, llegaron a expresar su malestar por el "mal hábito" de algunos refugiados del Sambil La Candelaria, que aireaban sus ropas en los balcones del ex centro comercial. Toda una afrenta estética.
Los refugiados y sus "malos hábitos": "Qué dirán mis amigos de La Candelaria". Por: Carlos García Rawlins/Reuters.En los refugios se recrea, pero en condiciones infinitamente más adversas, no sólo la vida barrial, con sus virtudes y miserias, sino también la profunda tensión que atraviesa a todas las instituciones del Estado, sin excepción: por una parte, la fuerte tendencia a la gestionalización de la política, con toda su carga de menosprecio por lo popular, pero también la tendencia a la repolitización de la gestión pública, de orientación radicalmente popular y democrática. Si bien sobre la primera tendencia podrían escribirse miles de páginas (y de esta fuente inagotable beben voyeristas y medios antichavistas, que después de todo terminan siendo lo mismo), es oportuno dedicarle algunas palabras al enorme contingente de hombres y mujeres que, día tras día, hacen la diferencia.
Son los hombres y mujeres que están convencidos de que el problema de los refugiados, como el resto de los problemas a los que nos enfrentamos, es irresoluble desde el Estado esclerosado y corrompido que hemos heredado; los que combaten cotidianamente (es necesario insistir en el punto: en las condiciones más adversas) décadas de paternalismo estatal y clientelismo, interpelando a los sujetos pasivos, sin "lástima" ni resentimiento; los que establecen alianzas con los líderes populares naturales para promover y crear las condiciones para la organización popular (a través, por ejemplo, de los Comités Populares de Vivienda); los que trabajan de la mano con el movimiento popular, intentando estrechar vínculos entre los refugios y la vida en los barrios; los que asumen que el objetivo no es una vivienda para cada familia, sino la vida digna, lo que pasa por hacerle frente a toda forma de exclusión y explotación (y a sus manifestaciones dentro de los refugios); los que se enfrentan a los déspotas: gestores, jefecillos, traficantes, figurines, discurseros y farsantes.
A todos ustedes, nuestro respeto, aliento y apoyo incondicional. Con su ejemplo nos demuestran que sigue siendo posible esa revolución en la que creemos.
22 de diciembre de 2010
Los buhoneros y el partido/movimiento
Fragmento del documental La revolución no será transmitida, de Kim Bartley y Donnacha O'Briain, que registra imágenes del pueblo reprimido en el centro de Caracas durante el 12 de abril de 2002. ¿Cuántas de las primeras víctimas de la dictadura de Carmona no fueron buhoneros?
Con los buhoneros sucede algo similar al caso de los motorizados: son sujetos políticos que han jugado un papel decisivo, determinante, en los momentos más duros de la confrontación política, y sin embargo son mirados con desdén por quienes militan, digamos, en la política formal.
Sobre los buhoneros se ha dicho de todo, y seguramente buena parte de lo dicho sea verdad: que el negocio de la buhonería está controlado por mafias; que en aquellos lugares donde controlan el territorio, están estrechamente imbricados con redes delincuenciales; que este mismo control del territorio lo realizan de manera anárquica y caótica, e impiden el derecho al libre tránsito de los ciudadanos; que parte del negocio está controlado férreamente por el paramilitarismo. Son todos argumentos esgrimidos por compañeros que militan en la revolución bolivariana. No viene al caso ahondar en la percepción que sobre el asunto tiene la derecha más rancia, tributaria de lógicas represivas del tipo tolerancia cero.
Para los compañeros formados en los principios y valores de la izquierda más tradicional, no tiene sentido siquiera hablar de "sujetos políticos". Buhoneros y motorizados son asociados, automáticamente, con el lumpen. Sólo la "clase obrera", con una pequeña ayuda de sus aliados los profesionales, técnicos, estudiantes y, si fuera posible, el campesinado, tienen derecho de entrada al paraíso. Lo demás es palabrería posmo.
Con el resto de los compañeros, que por suerte son los más, es posible plantearse el asunto en otros términos. Frente a sus reservas, algunas de ellas legítimas, suelo responder con un pequeño ejercicio de memoria histórica: en 2002, los buhoneros ocupaban un extenso corredor territorial en pleno centro geográfico de Caracas, entre Chacao y Plaza Venezuela, que más de una vez sirvió como muro de contención contra las tentativas opositoras de desplazarse hacia Miraflores, no para ir a regalarle piropos a Chávez, sino para derrocarlo. Esa historia no me la contó nadie: durante todo 2002 y buena parte de 2003 trabajé a una cuadra del bulevar de Sabana Grande. En diciembre del mismo año, en pleno paro insurreccional, bastaba con asomarse al bulevar para ver a la ciudad en movimiento. Del mismo modo, cualquiera que haya estado en la calle el 13 de Abril sabe de la importancia crucial de los motorizados, en tanto canales "informales" pero eficaces de comunicación popular, por decir lo menos.
Voy más allá: ¿cuántas de las primeras víctimas de la dictadura de Carmona no fueron buhoneros del centro de Caracas, reprimidos a sangre y fuego por la Policía Metropolitana? Sin duda, algunos de los primeros combates callejeros contra la dictadura, el 12 de abril, fueron protagonizados por el pueblo/buhonero.
Los compañeros del Movimiento de Pobladores me explicaban hace poco, refiriéndose al caso de los edificios ocupados en el centro de Caracas, que las mafias sólo controlaban espacios despolitizados, es decir, allí donde los ocupantes no estaban organizados. Nada más eficaz contra las mafias que el trabajo político. Igual consideración podría hacerse en el caso de los buhoneros. Acaso el desdén con que se les mira, tenga relación con el proceso de despolitización o burocratización de la política que hoy afecta a la revolución bolivariana.
Produce un poco de pena ajena la aclaratoria, pero es necesario decirlo: no estoy planteando que los buhoneros sean el "sujeto histórico" de la revolución bolivariana. Sin embargo, preocupa la tendencia que apunta en sentido inverso: hacia su criminalización. Más claro aún para que se entienda en todas partes: ¿la invisibilización de los buhoneros como sujetos políticos, allí donde este fenómeno opere, tendrá alguna relación con los resultados electorales del 26-S?
En fin, tanto buhoneros como motorizados deben formar parte del partido/movimiento en ciernes. Caso contrario, estarán los mismos que hoy están, y tal vez algunos más, pero no estarán todos los que son.
10 de diciembre de 2010
Cómo escribe un cobarde
No todos los anónimos que escriben a este blog son cobardes. Son muchas las razones que pueden estar detrás de la decisión personalísima de escribir un comentario sin identificarse con nombre y apellido. Algunos, incluso, son amigos muy cercanos y queridos, que manifiestan sentir algo parecido al "miedo escénico". Otros, sobre todo los menos familiarizados con el funcionamiento de los blogs, simplemente no saben cómo hacerlo: omiten ese paso de manera completamente involuntaria.
Pero algo sí es definitivo: todos los cobardes son anónimos. Son los personajes que se escudan tras el anonimato para ofender y transmitir mensajes denigrantes de la condición humana, cargados de odio y resentimiento infinitos. Algunos de ellos han pasado por aquí, y he publicado la inmensa mayoría de sus comentarios. Los viejos lectores de este blog, los más fieles y leales, pueden dar cuenta de que es así.
No son pocos los amigos que me lo han reclamado, esgrimiendo una batería de argumentos bastante legítimos. Después de todo, ésta es una página personal, y aquí se publica lo que yo decido. ¿Qué sentido puede tener brindarles un espacio a los que vienen a insultar? Quiero resaltar: a insultar, que no es lo mismo que expresar opiniones distintas a las que yo defiendo, porque todo el mundo tiene derecho a expresar y defender sus propias opiniones.
Suelo responderles, a los amigos que me reclaman, que en ningún caso me tomo los insultos como algo personal. Que, muy por el contrario, publicar lo que escriben estos cobardes es desnudar lo que, en vano, intentan ocultar tras el anonimato: las miserias, la ruindad, la tristeza de alma, el asco, el profundo desprecio que sienten por el pueblo y por la revolución bolivariana. Nada de lo que yo pueda escribir sobre ellos los retratará mejor que sus propias palabras.
Sin duda alguna, éste es un blog partidario, pero jamás genuflexo. Creo firmemente que sin espacios para la crítica esta revolución será una farsa. Me he manifestado reiteradamente en contra de los farsantes, quienes intentan chantajearnos permanentemente con aquello de que señalar públicamente nuestros errores es llevar agua al molino de nuestros adversarios. He caído varias veces en el saco de los "anarcoides", "pequeño-burgueses" y otras linduras. ¿Cuál es el problema? Para eso estamos: para dar y recibir. Esto es una pelea. Sin estridencias, con ánimo constructivo, he intentado alentar y he participado en una discusión sobre la necesidad de revolucionar los medios públicos.
Muchos de quienes me leen lo saben, y no fue necesario explicarles que de eso se trataba aquella breve nota que escribí, el 12 de noviembre, a propósito de un buen texto de mi pana Leo Campos. La nota: Buen periodismo. Los buenos entendedores asimilaron de inmediato el mensaje: nuestros medios públicos deben mostrar el lado "malo" de la revolución. Sólo así será posible hacer un periodismo digno de llamarse tal. Porque sólo una revolución digna de llamarse tal muestra nuestros errores, nuestros lunares, nuestras miserias. El pretexto de aquella nota fue un sabio comentario de Sandra Mikele, mi hija de diez años.
El sábado 20 de noviembre, a las 11 y 49 de la noche, hizo su entrada uno de aquellos cobardes. Recuerdo que aquel fin de semana me encontraba en Barquisimeto. Fui invitado a una conversa con profesores y trabajadores de la Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco, y aproveché la circunstancia para conocer de cerca la Comuna Ataroa, una de las experiencias de autogobierno popular más avanzadas de toda Venezuela.
Pude revisar mi correo, con calma, sólo cuando estuve de regreso a Caracas, el martes 23 de noviembre. Entonces publiqué el primer comentario del tal anónimo, y también el segundo: en el que me escribía la misma cantidad de sandeces de muchos otros anónimos:
"jajajaja, que bueno decidiste no pubicar el comentario, que maravilla es controlar la opinión. Bueno tus lectores no podrán leer un comentario NO Comprometido como el de todos ustedes, un comentario distinto que no se va en loas a la estupidez de creer en el subsidiio de que hay que decir algo bueno en la prensa porque si, porque no todo es tan malo, y bueno porque se trata del gobierno que apoyas tu y tus lectores".
El anónimo regresó al día siguiente y, sin rubor alguno, se limitó a escribir un escueto comentario:
"Que bueno que finalmente publicaste lo escrito".
Hice caso omiso de los dos últimos comentarios, pero me vi en la obligación de responder al primero. ¿La razón? Al anónimo no se le ocurrió una idea mejor que comenzar haciendo alusión directa a Sandra Mikele:
"Bueno tu hija es una idealista, porque habría que revisar si hay realmente cosas buenas que reportar. Cuantos son los muertos cada fin de semana? Cunatos hospitales están en la lona? Como van los resultados económicos? Como van los planes de mejorar el problema del tránsito? Como va el Metro de Caracas? Como va MERCAL? Chamo son demasiados los temas en los que hay fallas serias, como para entrar en la estupidez de decir, pero dime las buenas pues.... jajajajaj buscando subsidio? eres mas ADECO de lo que te imaginas. Primero hay que destacarse en las soluciones para pretender que hayan cosas buenas que reportar".
El anónimo no entendió un ápice de la nota que escribí, tal y como queda demostrado en sus dos primeros comentarios. El antichavista promedio está habituado a pensar en nosotros, los chavistas, como una suerte de raza inferior, salvaje, brutal, sumida en la ignorancia, sin capacidad de entendimiento, cómplice, por naturaleza, del crimen, el robo, la muerte, la mentira, etc. Una raza a la que hay que disciplinar, domesticar, gobernar a punta de plan y plomo.
Pero además, incurrió en un acto de cobardía inaceptable: involucró a mi hija en el asunto. Ésta fue mi respuesta:
"Le leí a mi hija parte de lo que escribiste. Me interrumpió como a la mitad. ¿Sabes lo que me dijo? Palabras más, palabras menos: 'Papá, a idiotas como esos ni siquiera se les responde'. Lo de idiota lo agregué yo. Idiota y cobarde: uno se mete con el santo, pero no con la limosna. Cobarde".
El tal anónimo no se apareció más por acá, hasta hoy, dieciséis días después. Esto fue lo que escribió:
"Iturriza, eres muy bueno, muy bueno para no hablar de lo que dije en mi comentario. No metas a tu hija en un tema de adultos, eso es lo cobarde, esconderte detras del comentario de tu hija para no decir como es que deseas que los desastres del gobierno sean subsidiados por el periodismo servil que te gustaría ver. Sigo tu estilo, cobarde eres tu que te escudas en tu hija para no tener que ahondar, que inmensa idiotez demuestras".
Comentario que decidí no publicar en aquella nota, porque tal vez muy poca gente tendría chance de leerlo. Porque mi deseo es que lo lea la mayor cantidad de gente posible. Para que sepan cómo escribe un cobarde.
Pero algo sí es definitivo: todos los cobardes son anónimos. Son los personajes que se escudan tras el anonimato para ofender y transmitir mensajes denigrantes de la condición humana, cargados de odio y resentimiento infinitos. Algunos de ellos han pasado por aquí, y he publicado la inmensa mayoría de sus comentarios. Los viejos lectores de este blog, los más fieles y leales, pueden dar cuenta de que es así.
No son pocos los amigos que me lo han reclamado, esgrimiendo una batería de argumentos bastante legítimos. Después de todo, ésta es una página personal, y aquí se publica lo que yo decido. ¿Qué sentido puede tener brindarles un espacio a los que vienen a insultar? Quiero resaltar: a insultar, que no es lo mismo que expresar opiniones distintas a las que yo defiendo, porque todo el mundo tiene derecho a expresar y defender sus propias opiniones.
Suelo responderles, a los amigos que me reclaman, que en ningún caso me tomo los insultos como algo personal. Que, muy por el contrario, publicar lo que escriben estos cobardes es desnudar lo que, en vano, intentan ocultar tras el anonimato: las miserias, la ruindad, la tristeza de alma, el asco, el profundo desprecio que sienten por el pueblo y por la revolución bolivariana. Nada de lo que yo pueda escribir sobre ellos los retratará mejor que sus propias palabras.
Sin duda alguna, éste es un blog partidario, pero jamás genuflexo. Creo firmemente que sin espacios para la crítica esta revolución será una farsa. Me he manifestado reiteradamente en contra de los farsantes, quienes intentan chantajearnos permanentemente con aquello de que señalar públicamente nuestros errores es llevar agua al molino de nuestros adversarios. He caído varias veces en el saco de los "anarcoides", "pequeño-burgueses" y otras linduras. ¿Cuál es el problema? Para eso estamos: para dar y recibir. Esto es una pelea. Sin estridencias, con ánimo constructivo, he intentado alentar y he participado en una discusión sobre la necesidad de revolucionar los medios públicos.
Muchos de quienes me leen lo saben, y no fue necesario explicarles que de eso se trataba aquella breve nota que escribí, el 12 de noviembre, a propósito de un buen texto de mi pana Leo Campos. La nota: Buen periodismo. Los buenos entendedores asimilaron de inmediato el mensaje: nuestros medios públicos deben mostrar el lado "malo" de la revolución. Sólo así será posible hacer un periodismo digno de llamarse tal. Porque sólo una revolución digna de llamarse tal muestra nuestros errores, nuestros lunares, nuestras miserias. El pretexto de aquella nota fue un sabio comentario de Sandra Mikele, mi hija de diez años.
El sábado 20 de noviembre, a las 11 y 49 de la noche, hizo su entrada uno de aquellos cobardes. Recuerdo que aquel fin de semana me encontraba en Barquisimeto. Fui invitado a una conversa con profesores y trabajadores de la Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco, y aproveché la circunstancia para conocer de cerca la Comuna Ataroa, una de las experiencias de autogobierno popular más avanzadas de toda Venezuela.
Pude revisar mi correo, con calma, sólo cuando estuve de regreso a Caracas, el martes 23 de noviembre. Entonces publiqué el primer comentario del tal anónimo, y también el segundo: en el que me escribía la misma cantidad de sandeces de muchos otros anónimos:
"jajajaja, que bueno decidiste no pubicar el comentario, que maravilla es controlar la opinión. Bueno tus lectores no podrán leer un comentario NO Comprometido como el de todos ustedes, un comentario distinto que no se va en loas a la estupidez de creer en el subsidiio de que hay que decir algo bueno en la prensa porque si, porque no todo es tan malo, y bueno porque se trata del gobierno que apoyas tu y tus lectores".
El anónimo regresó al día siguiente y, sin rubor alguno, se limitó a escribir un escueto comentario:
"Que bueno que finalmente publicaste lo escrito".
Hice caso omiso de los dos últimos comentarios, pero me vi en la obligación de responder al primero. ¿La razón? Al anónimo no se le ocurrió una idea mejor que comenzar haciendo alusión directa a Sandra Mikele:
"Bueno tu hija es una idealista, porque habría que revisar si hay realmente cosas buenas que reportar. Cuantos son los muertos cada fin de semana? Cunatos hospitales están en la lona? Como van los resultados económicos? Como van los planes de mejorar el problema del tránsito? Como va el Metro de Caracas? Como va MERCAL? Chamo son demasiados los temas en los que hay fallas serias, como para entrar en la estupidez de decir, pero dime las buenas pues.... jajajajaj buscando subsidio? eres mas ADECO de lo que te imaginas. Primero hay que destacarse en las soluciones para pretender que hayan cosas buenas que reportar".
El anónimo no entendió un ápice de la nota que escribí, tal y como queda demostrado en sus dos primeros comentarios. El antichavista promedio está habituado a pensar en nosotros, los chavistas, como una suerte de raza inferior, salvaje, brutal, sumida en la ignorancia, sin capacidad de entendimiento, cómplice, por naturaleza, del crimen, el robo, la muerte, la mentira, etc. Una raza a la que hay que disciplinar, domesticar, gobernar a punta de plan y plomo.
Pero además, incurrió en un acto de cobardía inaceptable: involucró a mi hija en el asunto. Ésta fue mi respuesta:
"Le leí a mi hija parte de lo que escribiste. Me interrumpió como a la mitad. ¿Sabes lo que me dijo? Palabras más, palabras menos: 'Papá, a idiotas como esos ni siquiera se les responde'. Lo de idiota lo agregué yo. Idiota y cobarde: uno se mete con el santo, pero no con la limosna. Cobarde".
El tal anónimo no se apareció más por acá, hasta hoy, dieciséis días después. Esto fue lo que escribió:
"Iturriza, eres muy bueno, muy bueno para no hablar de lo que dije en mi comentario. No metas a tu hija en un tema de adultos, eso es lo cobarde, esconderte detras del comentario de tu hija para no decir como es que deseas que los desastres del gobierno sean subsidiados por el periodismo servil que te gustaría ver. Sigo tu estilo, cobarde eres tu que te escudas en tu hija para no tener que ahondar, que inmensa idiotez demuestras".
Comentario que decidí no publicar en aquella nota, porque tal vez muy poca gente tendría chance de leerlo. Porque mi deseo es que lo lea la mayor cantidad de gente posible. Para que sepan cómo escribe un cobarde.
24 de septiembre de 2010
El mico-mandante de El Nacional y la dictadura
Cada vez que presencio un episodio tan grotesco como el protagonizado por el diario El Nacional, con la mancheta rabiosa y miserablemente racista y denigrante de su edición del viernes 24 de septiembre de 2010, recuerdo ese texto hermoso, apasionado y extraordinariamente lúcido que es La revolución rusa, de Rosa Luxemburgo.
El Nacional, viernes 24 de septiembre de 2o10. A/7. La mancheta a la izquierda, debajo de la editorial.
En él, Luxemburgo no sólo destaca la grandeza del Octubre revolucionario, sino que señala algunos de los desaciertos de Lenin y Trostky. A su juicio, había sido un error la decisión de no convocar a elecciones para una nueva Asamblea constituyente, que expresara la correlación de fuerzas resultante del triunfo de la revolución bolchevique. Una en particular, de entre todas sus aseveraciones, destaca por su franqueza: "La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido - por muy numerosos que puedan ser - no es libertad. La libertad es siempre únicamente la del que piensa de otra manera. No es por ningún fanatismo de 'justicia', sino porque todo lo que de pedagógico, saludable y purificador tiene la libertad política depende de esta condición y pierde toda eficacia si la 'libertad' se convierte en privilegio".
Suficientemente persuadido de los riesgos que entrañan las burdas analogías, y por tanto dispuesto a guardar las debidas distancias históricas, estoy convencido, sin embargo, de la absoluta vigencia de las palabras de Rosa. Porque es cierto que la libertad es siempre únicamente para el que piensa distinto.
Lo que resulta totalmente intolerable es que en nombre de la libertad en abstracto, un pequeño grupo de privilegiados haga impune apología de la aniquilación del enemigo político. Tal es lo que ha hecho El Nacional, cuando a propósito de la muerte del Mono Jojoy, comandante guerrillero de las FARC, ha publicado en sus páginas: "Murió el Mono y queda el mico". Si muerto el Mono Jojoy lo que queda es el mico (el mico-mandante, según los usos del lenguaje antichavista), ¿quién puede dudar que El Nacional desea - y lo expresa públicamente - la muerte del comandante Chávez?
¿Qué hacer frente a la barbarie ilustrada de los medios burgueses? ¿Cómo enfrentar tan graves demostraciones de odio, que son como escupitajos contra la dignidad humana? Esto es motivo de un amplio debate en el seno del chavismo. En circunstancias similares, he tomado posición en contra del cierre de medios, porque creo que a las miserias de los medios burgueses debe respondérsele con medios dignos de ser llamados democráticos y revolucionarios.
Pero es probable que la misma Rosa Luxemburgo - cuya memoria ha sido mancillada por cierta historiografia que, descontextualizando sus afirmaciones, ha pretendido presentarla como enemiga de los bolcheviques - no opinara de la misma manera. En el mismo texto escribía también: "Cuando después de la revolución de octubre toda la clase media, la intelligentsia burguesa y pequeño-burguesa, boicotearon durante meses al gobierno soviético, paralizaron el tráfico ferroviario y las comunicaciones postales y telegráficas, el sistema escolar y el aparato administrativo, oponiéndose así al gobierno obrero, todas las medidas de presión estaban evidentemente justificadas; había que utilizar la desposesión de derechos políticos, de medios de subsistencia económicos, etcétera, para romper con mano de hierro la resistencia. Entonces se manifestaba justamente la dictadura socialista, que no puede retroceder ante ninguna medida de fuerza para imponer o impedir determinadas medidas en interés de la comunidad".
Léase bien: todas las medidas. Mano de hierro. Desposesión de derechos.
Rosa Luxemburgo se oponía a la supresión de derechos de las clases trabajadoras ("Sin elecciones generales, libertad de prensa y de reunión sin restricciones, sin una libre lucha de opiniones diversas, la vida desaparece de todas las instituciones públicas, se convierte en una vida aparente y la burocracia pasa a ser el único elemento activo"), pero no contra las clases enemigas de los trabajadores.
Más aún, Luxemburgo afirmaba: "El error fundamental de la teoría leninista-trotskista es, precisamente, que opone, exactamente igual que Kautsky, la dictadura a la democracia. 'Dictadura o democracia', reza el planteamiento tanto en los bolcheviques como en Kautsky. Éste opta naturalmente, por la democracia y precisamente por la democracia burguesa, ya que la sitúa como alternativa a la transformación socialista. Lenin-Trotsky optan, por el contrario, por la dictadura en oposición a la democracia y, consiguientemente, por la dictadura de un puñado de personas, es decir, por la dictadura según el modelo burgués. Se trata de dos polos opuestos y ambos están igualmente alejados de la política verdaderamente socialista. El proletariado jamás puede, una vez tomado el poder, seguir el buen consejo de Kautsky, bajo el pretexto de la 'inmadurez del país', y renunciar a la revolución socialista y dedicarse solamente a la democracia sin traicionarse a sí mismo, a la Internacional y a la revolución. Tiene el deber y la obligación de adoptar inmediatamente medidas socialistas del modo más enérgico, intransigente y desconsiderado, es decir, ha de ejercer la dictadura, pero la dictadura de clase, no la de un partido o la de una camarilla, es decir, ha de conducirse a la más amplia luz pública, con la más activa y libre participación de las masas, con una democracia sin trabas. 'En tanto que marxistas jamás hemos sido idólatras de la democracia formal', escribe Trotsky. Cierto, jamás hemos sido idólatras de la democracia formal. Pero tampoco hemos sido idólatras del socialismo o del marxismo... Jamás hemos sido idólatras de la democracia formal y esto sólo quiere decir: nosotros distinguimos siempre el núcleo social de la forma política de la democracia burguesa, desvelamos siempre el amargo núcleo de desigualdad social y de falta de libertad que se esconde debajo de la dulce cáscara de la igualdad y la libertad formales, pero no para rechazar éstas, sino para estimular a la clase obrera a que no se conforme con la cáscara, sino más bien, que se haga con el poder para llenarlo de un nuevo contenido social. La tarea histórica del proletariado, una vez llegado al poder, es construir en lugar de la democracia burguesa, la democracia socialista, no cualquier clase de democracia. Pero la democracia socialista no comienza sólo en la tierra prometida, una vez creada la base de la economía socialista, como un regalo de Navidad acabado para el buen pueblo que entretanto ha apoyado a un puñado de dictadores socialistas. La democracia socialista empieza al mismo tiempo que la demolición del dominio de clase y la construcción del socialismo. Comienza en el momento de la conquista del poder por el partido socialista. No es otra cosa que la dictadura del proletariado. Ciertamente: ¡dictadura! Pero esta dictadura consiste en el modo de aplicación de la democracia, no en su supresión".
¡Dictadura!
Insisto: las burdas analogías históricas siempre son impertinentes. Además de sospechosas, son improductivas, estériles. A despecho de la denuncia anti-comunista y anti-totalitaria de los medios antichavistas, en Venezuela no se ha producido una revolución socialista. No gobierna la clase obrera. La economía sigue siendo capitalista. ¡Cuántos resabios persisten de la institucionalidad burguesa! Pero sobre todo hay que decir: ¡cuán infinitamente lejos estamos de una dictadura a lo Rosa Luxemburgo!
Que manchetas como las de El Nacional nos sirvan para no olvidar cuán lejos estamos de la democracia que anhelamos.
********
Mientras escribía estas líneas llegó me llegó un correo cuyo destinatario se identifica como José Francisco Rodríguez. No lo conozco.
Dice: "Vas a votar por las focas ANIMAL". Probablemente en respuesta a mi artículo previo: Contra la 'despolarización': Por qué voy a votar por los candidatos de Chávez.

Sí, para nuestros "demócratas", los chavistas somos unos animales que vamos a votar por animales. Como el mico. Mandante.
El Nacional, viernes 24 de septiembre de 2o10. A/7. La mancheta a la izquierda, debajo de la editorial.En él, Luxemburgo no sólo destaca la grandeza del Octubre revolucionario, sino que señala algunos de los desaciertos de Lenin y Trostky. A su juicio, había sido un error la decisión de no convocar a elecciones para una nueva Asamblea constituyente, que expresara la correlación de fuerzas resultante del triunfo de la revolución bolchevique. Una en particular, de entre todas sus aseveraciones, destaca por su franqueza: "La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido - por muy numerosos que puedan ser - no es libertad. La libertad es siempre únicamente la del que piensa de otra manera. No es por ningún fanatismo de 'justicia', sino porque todo lo que de pedagógico, saludable y purificador tiene la libertad política depende de esta condición y pierde toda eficacia si la 'libertad' se convierte en privilegio".
Suficientemente persuadido de los riesgos que entrañan las burdas analogías, y por tanto dispuesto a guardar las debidas distancias históricas, estoy convencido, sin embargo, de la absoluta vigencia de las palabras de Rosa. Porque es cierto que la libertad es siempre únicamente para el que piensa distinto.
Lo que resulta totalmente intolerable es que en nombre de la libertad en abstracto, un pequeño grupo de privilegiados haga impune apología de la aniquilación del enemigo político. Tal es lo que ha hecho El Nacional, cuando a propósito de la muerte del Mono Jojoy, comandante guerrillero de las FARC, ha publicado en sus páginas: "Murió el Mono y queda el mico". Si muerto el Mono Jojoy lo que queda es el mico (el mico-mandante, según los usos del lenguaje antichavista), ¿quién puede dudar que El Nacional desea - y lo expresa públicamente - la muerte del comandante Chávez?
¿Qué hacer frente a la barbarie ilustrada de los medios burgueses? ¿Cómo enfrentar tan graves demostraciones de odio, que son como escupitajos contra la dignidad humana? Esto es motivo de un amplio debate en el seno del chavismo. En circunstancias similares, he tomado posición en contra del cierre de medios, porque creo que a las miserias de los medios burgueses debe respondérsele con medios dignos de ser llamados democráticos y revolucionarios.
Pero es probable que la misma Rosa Luxemburgo - cuya memoria ha sido mancillada por cierta historiografia que, descontextualizando sus afirmaciones, ha pretendido presentarla como enemiga de los bolcheviques - no opinara de la misma manera. En el mismo texto escribía también: "Cuando después de la revolución de octubre toda la clase media, la intelligentsia burguesa y pequeño-burguesa, boicotearon durante meses al gobierno soviético, paralizaron el tráfico ferroviario y las comunicaciones postales y telegráficas, el sistema escolar y el aparato administrativo, oponiéndose así al gobierno obrero, todas las medidas de presión estaban evidentemente justificadas; había que utilizar la desposesión de derechos políticos, de medios de subsistencia económicos, etcétera, para romper con mano de hierro la resistencia. Entonces se manifestaba justamente la dictadura socialista, que no puede retroceder ante ninguna medida de fuerza para imponer o impedir determinadas medidas en interés de la comunidad".
Léase bien: todas las medidas. Mano de hierro. Desposesión de derechos.
Rosa Luxemburgo se oponía a la supresión de derechos de las clases trabajadoras ("Sin elecciones generales, libertad de prensa y de reunión sin restricciones, sin una libre lucha de opiniones diversas, la vida desaparece de todas las instituciones públicas, se convierte en una vida aparente y la burocracia pasa a ser el único elemento activo"), pero no contra las clases enemigas de los trabajadores.
Más aún, Luxemburgo afirmaba: "El error fundamental de la teoría leninista-trotskista es, precisamente, que opone, exactamente igual que Kautsky, la dictadura a la democracia. 'Dictadura o democracia', reza el planteamiento tanto en los bolcheviques como en Kautsky. Éste opta naturalmente, por la democracia y precisamente por la democracia burguesa, ya que la sitúa como alternativa a la transformación socialista. Lenin-Trotsky optan, por el contrario, por la dictadura en oposición a la democracia y, consiguientemente, por la dictadura de un puñado de personas, es decir, por la dictadura según el modelo burgués. Se trata de dos polos opuestos y ambos están igualmente alejados de la política verdaderamente socialista. El proletariado jamás puede, una vez tomado el poder, seguir el buen consejo de Kautsky, bajo el pretexto de la 'inmadurez del país', y renunciar a la revolución socialista y dedicarse solamente a la democracia sin traicionarse a sí mismo, a la Internacional y a la revolución. Tiene el deber y la obligación de adoptar inmediatamente medidas socialistas del modo más enérgico, intransigente y desconsiderado, es decir, ha de ejercer la dictadura, pero la dictadura de clase, no la de un partido o la de una camarilla, es decir, ha de conducirse a la más amplia luz pública, con la más activa y libre participación de las masas, con una democracia sin trabas. 'En tanto que marxistas jamás hemos sido idólatras de la democracia formal', escribe Trotsky. Cierto, jamás hemos sido idólatras de la democracia formal. Pero tampoco hemos sido idólatras del socialismo o del marxismo... Jamás hemos sido idólatras de la democracia formal y esto sólo quiere decir: nosotros distinguimos siempre el núcleo social de la forma política de la democracia burguesa, desvelamos siempre el amargo núcleo de desigualdad social y de falta de libertad que se esconde debajo de la dulce cáscara de la igualdad y la libertad formales, pero no para rechazar éstas, sino para estimular a la clase obrera a que no se conforme con la cáscara, sino más bien, que se haga con el poder para llenarlo de un nuevo contenido social. La tarea histórica del proletariado, una vez llegado al poder, es construir en lugar de la democracia burguesa, la democracia socialista, no cualquier clase de democracia. Pero la democracia socialista no comienza sólo en la tierra prometida, una vez creada la base de la economía socialista, como un regalo de Navidad acabado para el buen pueblo que entretanto ha apoyado a un puñado de dictadores socialistas. La democracia socialista empieza al mismo tiempo que la demolición del dominio de clase y la construcción del socialismo. Comienza en el momento de la conquista del poder por el partido socialista. No es otra cosa que la dictadura del proletariado. Ciertamente: ¡dictadura! Pero esta dictadura consiste en el modo de aplicación de la democracia, no en su supresión".
¡Dictadura!
Insisto: las burdas analogías históricas siempre son impertinentes. Además de sospechosas, son improductivas, estériles. A despecho de la denuncia anti-comunista y anti-totalitaria de los medios antichavistas, en Venezuela no se ha producido una revolución socialista. No gobierna la clase obrera. La economía sigue siendo capitalista. ¡Cuántos resabios persisten de la institucionalidad burguesa! Pero sobre todo hay que decir: ¡cuán infinitamente lejos estamos de una dictadura a lo Rosa Luxemburgo!
Que manchetas como las de El Nacional nos sirvan para no olvidar cuán lejos estamos de la democracia que anhelamos.
********
Mientras escribía estas líneas llegó me llegó un correo cuyo destinatario se identifica como José Francisco Rodríguez. No lo conozco.
Dice: "Vas a votar por las focas ANIMAL". Probablemente en respuesta a mi artículo previo: Contra la 'despolarización': Por qué voy a votar por los candidatos de Chávez.

Sí, para nuestros "demócratas", los chavistas somos unos animales que vamos a votar por animales. Como el mico. Mandante.
4 de junio de 2010
We con the world: o sobre cómo reírse de los asesinados por el Estado israelí
Latma TV, un grupo de comediantes israelíes que produce material audiovisual para la Web, ha considerado oportuno reírse a mandíbula batiente a propósito de la masacre cometida por el Estado de Israel contra los activistas que el pasado 31 de mayo fueron impedidos de llevar alimentos, medicinas y materiales de construcción al pueblo palestino.
Cuatro días después, aún no ha sido posible siquiera contabilizar la cantidad exacta de muertos y heridos, tal ha sido el hermetismo de las autoridades israelíes. Sin embargo, desde el mismo día de los hechos las transnacionales de noticias han puesto en marcha una campaña global de desinformación, que persigue criminalizar a las víctimas y victimizar a los agresores. Así, por ejemplo, la brutal agresión de la que han sido víctimas los activistas a bordo del barco turco Mavi Marmara ha sido traducida como una "redada" (raid, en inglés), como si se tratara de un rutinario operativo policial para capturar a delincuentes prófugos.








Time, MSNBC, CBS News, BBC News, Yahoo! News, The Washington Post, The New York Times, Fox News, CNN: todos a cantan a coro: We are the raid (Somos la redada).
El video de Latma TV, una parodia de la célebre We are the world (Somos el mundo), la canción escrita en 1985 por Michael Jackson y Lionel Ritchie, vuelve sobre la versión que ha difundido el gobierno israelí: no eran activistas, sino "terroristas"; estaban armados y tenían intenciones de "linchar" a los efectivos militares israelíes; en Gaza no existe tal cosa como una "crisis humanitaria".
Son dos estrategias que se complementan: mientras que Latma TV desinforma y criminaliza bajo la forma de la sátira política, las transnacionales de noticias satirizan el ejercicio periodístico criminalizando a las víctimas y desinformando sobre el crimen cometido por el Estado de Israel.
Va el video, intitulado We con the world (Engañamos al mundo). Más abajo, traducción libre. Dedicado a los legitimadores de las "redadas" contra los pueblos que luchan: a esto se reduce la "verdad" que venden al mundo.
Engañamos al mundo.
Llega el momento
en que necesitamos hacer un show
para el mundo, la Web y CNN.
No hay gente muriendo,
así que lo mejor que podemos hacer
es crear el bluf más grande de todos.
Debemos continuar pretendiendo, día a día,
que en Gaza hay crisis, hambre y peste
porque los millones de dólares en ayuda no cubren sus necesidades básicas
como queso y misiles para los niños.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Oh, les apuñalaremos el corazón
son soldados, a nadie le importa
somos pequeños y tomamos algunas fotografías con palomas.
Como nos enseñó Alá, por hechos no hay demanda
así que siempre sacaremos ventaja.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Si el Islam y el terror te levantan el ánimo
pero te preocupa que eso no sea bien visto
bien, bien, bien, bien, no te preocupes
todo lo que tienes que hacer es llamarte
un activista por la paz y la ayuda humanitaria.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo
engañamos a la gente
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo (Bruce Springsteen : engañamos al mundo...)
engañamos a la gente (Bruce Springsteen: engañamos a la gente...)
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo
engañamos a la gente
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
********
We con the world.
There comes a time
when we need to make a show
for the world, the Web and CNN.
There's no people dying,
so the best that we can do
is create the greatest bluff of all.
We must go on pretending day by day
that in Gaza, there's crisis, hunger and plague
coz the billion bucks in aid won't buy their basic needs
like some cheese and missiles for the kids.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
with guns and our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
Oh, we'll stab them at heart
they are soldiers, no one cares
we are small, and we took some pictures with doves.
As Allah showed us, for facts there's no demand
so we will always gain the upper hand.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
If Islam and terror brighten up your mood
but you worry that it may not look so good
well, well, well, well, don't you realize
you just gotta call yourself
an activist for peace and human aid.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world
we con the people
we'll make them all believe the IDF [Israel Defense Forece] is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world (Bruce [Springsteen]: we con the world...)
we con the people (Bruce [Springsteen]: we con the people...)
we'll make them all believe the IDF is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world
we con the people
we'll make them all believe the IDF is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
Cuatro días después, aún no ha sido posible siquiera contabilizar la cantidad exacta de muertos y heridos, tal ha sido el hermetismo de las autoridades israelíes. Sin embargo, desde el mismo día de los hechos las transnacionales de noticias han puesto en marcha una campaña global de desinformación, que persigue criminalizar a las víctimas y victimizar a los agresores. Así, por ejemplo, la brutal agresión de la que han sido víctimas los activistas a bordo del barco turco Mavi Marmara ha sido traducida como una "redada" (raid, en inglés), como si se tratara de un rutinario operativo policial para capturar a delincuentes prófugos.








Time, MSNBC, CBS News, BBC News, Yahoo! News, The Washington Post, The New York Times, Fox News, CNN: todos a cantan a coro: We are the raid (Somos la redada).El video de Latma TV, una parodia de la célebre We are the world (Somos el mundo), la canción escrita en 1985 por Michael Jackson y Lionel Ritchie, vuelve sobre la versión que ha difundido el gobierno israelí: no eran activistas, sino "terroristas"; estaban armados y tenían intenciones de "linchar" a los efectivos militares israelíes; en Gaza no existe tal cosa como una "crisis humanitaria".
Son dos estrategias que se complementan: mientras que Latma TV desinforma y criminaliza bajo la forma de la sátira política, las transnacionales de noticias satirizan el ejercicio periodístico criminalizando a las víctimas y desinformando sobre el crimen cometido por el Estado de Israel.
Va el video, intitulado We con the world (Engañamos al mundo). Más abajo, traducción libre. Dedicado a los legitimadores de las "redadas" contra los pueblos que luchan: a esto se reduce la "verdad" que venden al mundo.
Engañamos al mundo.
Llega el momento
en que necesitamos hacer un show
para el mundo, la Web y CNN.
No hay gente muriendo,
así que lo mejor que podemos hacer
es crear el bluf más grande de todos.
Debemos continuar pretendiendo, día a día,
que en Gaza hay crisis, hambre y peste
porque los millones de dólares en ayuda no cubren sus necesidades básicas
como queso y misiles para los niños.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Oh, les apuñalaremos el corazón
son soldados, a nadie le importa
somos pequeños y tomamos algunas fotografías con palomas.
Como nos enseñó Alá, por hechos no hay demanda
así que siempre sacaremos ventaja.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Si el Islam y el terror te levantan el ánimo
pero te preocupa que eso no sea bien visto
bien, bien, bien, bien, no te preocupes
todo lo que tienes que hacer es llamarte
un activista por la paz y la ayuda humanitaria.
Haremos que el mundo
abandone la razón
haremos que todos crean que Hamas
es la Madre Teresa.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo
engañamos a la gente
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo (Bruce Springsteen : engañamos al mundo...)
engañamos a la gente (Bruce Springsteen: engañamos a la gente...)
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
Engañamos al mundo
engañamos a la gente
haremos que todo el mundo crea que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack El Destripador.
Somos viajeros pacíficos
con armas y con nuestros propios cuchillos.
La verdad nunca llegará a tu TV.
********
We con the world.
There comes a time
when we need to make a show
for the world, the Web and CNN.
There's no people dying,
so the best that we can do
is create the greatest bluff of all.
We must go on pretending day by day
that in Gaza, there's crisis, hunger and plague
coz the billion bucks in aid won't buy their basic needs
like some cheese and missiles for the kids.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
with guns and our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
Oh, we'll stab them at heart
they are soldiers, no one cares
we are small, and we took some pictures with doves.
As Allah showed us, for facts there's no demand
so we will always gain the upper hand.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
If Islam and terror brighten up your mood
but you worry that it may not look so good
well, well, well, well, don't you realize
you just gotta call yourself
an activist for peace and human aid.
We'll make the world
abandon reason
we'll make them all believe that the Hamas
is Momma Theresa.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world
we con the people
we'll make them all believe the IDF [Israel Defense Forece] is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world (Bruce [Springsteen]: we con the world...)
we con the people (Bruce [Springsteen]: we con the people...)
we'll make them all believe the IDF is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
We con the world
we con the people
we'll make them all believe the IDF is Jack the Ripper.
We are peaceful travelers
we're waving our own knives.
The truth will never find its way to your TV.
18 de mayo de 2010
Tener amigos negros
- Persona 1: Sí, esos negros (niggers) siempre están robando cosas y matándose entre ellos. ¡Que se jodan esos negros!
- Persona 2: Epa tipo, ¿cuál es el problema contigo?
- Persona 1: Tranquilo, yo tengo amigos negros (black friends), así que puedo decir eso.
- Persona 2: No creo que funcione de esa manera.
Este breve diálogo aparece publicado en la web Urban Dictionary, "el diccionario que tú escribes", y que registra el significado de frases propias de la jerga habitual entre la población urbana gringa. Corresponde a la entrada "I have black friends" (tengo amigos negros), frase definida como "la mayor excusa que utilizan los racistas para tratar de aparentar que no son racistas".
Haga la prueba, vaya a la página del buscador de su preferencia y teclee "Have black friends" (Tener amigos negros): se encontrará con una avalancha de páginas que difieren en el punto de partida, pero coinciden en el punto de llegada: la frase "tengo amigos negros" denota racismo. Ella es un producto cultural del lenguaje políticamente correcto, ese recurso retórico al que recurre el racista para enunciar, de manera condescendiente y compasiva, a ese Otro que teme o desprecia. Pura mala conciencia.
Irónicamente, para quien la enuncia, la frase "tengo amigos negros" equivale a reclamar el derecho de suspender temporalmente las reglas no escritas de la corrección política del lenguaje para, puede suponerse, decir-las-cosas-como-son. Porque "tengo amigos negros".
En Venezuela, como sabemos de sobra, el racismo era una cosa del pasado, un asunto superado, y vivíamos en un paraíso en el que coexistía "una de las poblaciones más mestizas y variadas del continente desde hace varios lustros, en plena paz y armonía", como bien lo expone un tal Saul Godoy Gómez, en artículo publicado el lunes 17 de mayo de 2010 en El Universal.
Hasta que, también lo sabemos perfectamente, llegó el zambo.
Llegó el zambo y su obsesión por utilizar unas "supuestas injusticias históricas, reclamos, agravios como excusa, para despojar a los venezolanos de sus derechos, propiedades y libertades". Llegó el zambo y con él "una banda de idiotas" que se creyeron el discurso de "justicia social envenenada de odio y oportunismo". Ahora esta banda deambula por ahí, "machete en mano, como tanto cimarrón lo ha hecho en nuestro país" robando, destruyendo y quemando "las propiedades de los otros", violando "dignidades" y aterrorizando "a la gente de bien, y si sus víctimas sucede que son mujeres, niños y ancianos… mejor, para dar el ejemplo".
Llegó el zambo y le agregó "el ingrediente racista, del color de la piel, o de un supuesto origen aborigen", y aquí estamos, la gente de bien, padeciendo "en pleno siglo XXI las taras y la barbarie de tiempos que creíamos superados".
O-ri-gen-a-bo-ri-gen.
Llegó el zambo y ahí tienen lo que ha sucedido en Caruao: "Gracias a un grupito de negros acomplejados y siguiendo un guión del socialismo del siglo XXI, convirtieron a Caruao en la vitrina de exhibición de esas terribles organizaciones llamadas concejos (sic) comunales, que no son otra cosa que un órgano de la disolución social, vehículo para el caos y la devastación de lo que queda como país, por medio de estos concejos (sic) están asegurados los mil Vietnam a los que se refería Chávez, focos de violencia multiplicados en cada región, ladrones y violadores con la estampa de 'pueblo' en la frente, haciendo y deshaciendo en nombre de la 'voluntad popular'".
Negros acomplejados, criminales, invasores, resentidos... ¿Qué? Yo hablo como me dé la gana, yo tengo amigos negros.Llegó el zambo con su pretensión "de clonar esas comunidades de esclavos renegados, 'los cumbes'"... y no puede decirse que exista una "propuesta más despreciable y degradante para un descendiente afroamericano".
Des-cen-dien-te-a-fro-a-me-ri-ca-no.
Pero entiéndase, el articulista está en todo su derecho de descargarla contra ese "grupito de negros acomplejados", porque... adivinó, él tiene amigos negros:
"Tengo amigos negros y varguenses en diferentes comunidades, con ellos he hecho campañas políticas, y pateado mucho barrio y pueblos del litoral, y me han confirmado que se trata de un globo de ensayo del Gobierno, que hay asesores cubanos involucrados, que es una puesta en escena para sembrar terror y tengo información que (sic) lo mismo está sucediendo en Choroní".
No quedan dudas: así como los homofóbicos tienen amigos homosexuales y Diego Arria tiene amigos campesinos, este hombre debe tener uno que otro amigo chavista, porque habla de nosotros con mucha propiedad.
25 de abril de 2010
Rojo, claveles rojos, violento rojo, triste rojo...
Hoy, cuando se cumplen treinta y seis años de la Revolución de los Claveles, en Portugal, me pregunto si la prensa cómplice de la dictadura de Marcelo Caetano - sucesor de António de Oliveira Salazar - habrá acometido una empresa de falsificación y criminalización de ese símbolo revolucionario que para el pueblo portugués sigue siendo el clavel rojo, similar a la campaña de brutal estigmatización que adelanta la prensa opositora venezolana a propósito del rojo y su asociación con el chavismo.
Las evidencias de esta despiadada práctica de violencia simbólica se consiguen por doquier, son casi omnipresentes. El Nacional, en su edición de hoy domingo 25 de abril, es un buen ejemplo de ello. El cuerpo Ciudadanos abre con una nota dedicada a mostrar los resultados de una "Encuesta de Cultura Ciudadana, realizada por la consultora colombiana Corpovisionarios, aplicada por la encuestadora Datos y auspiciada por la Alcaldía de Chacao".
Según nota de prensa de la Alcaldía de Chacao, sondeos de este tipo han sido realizados en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Ciudad de México y Belo Horizonte: cuatro ciudades colombianas, una brasileña y la capital mexicana, dato que no sorprende, puesto que Corpovisionarios es una empresa dirigida por Antanas Mockus, ex Alcalde de Bogotá, el personaje llamado a disputarle la Presidencia de Colombia al uribista Santos. El estudio "mide percepciones, actitudes y hábitos de ciudadanos mayores de 14 años en diversos ámbitos relevantes... como los sistemas reguladores del comportamiento; movilidad; tolerancia; cultura tributaria; cultura de la legalidad; acuerdos; participación comunitaria; confianza (interpersonal e institucional); y la ley, la moral y la cultura". Está previsto que sus resultados sirvan como base "para futuras aplicaciones de políticas públicas en beneficio de la ciudad". De hecho, según El Nacional, "los resultados de la encuesta serán enviados a todas las alcaldías de la ciudad - "el rol de Chacao como municipio es regalar los resultados de esta encuesta a toda la ciudad de Caracas", dice Emilio Graterón, según la nota de la Alcaldía - y, a través de un convenio con la Universidad Católica Andrés Bello, serán aprovechados para la formulación de programas de cultura ciudadana".
Un dato básico para hacerse una idea de la fiabilidad del estudio en cuestión, la ficha técnica, no es revelada por El Nacional. Sólo sabemos que la muestra la constituyen 2100 caraqueños. De manera que la pregunta elemental: ¿de dónde provienen estos caraqueños?, es imposible respondérsela.
Dudas aparte - o dudas mediante, como se prefiera -, el resultado que arroja una de las preguntas del estudio, "¿A cuáles de estas personas no le gustaría tener como vecinos?", parece un compendio de los sujetos "indeseables" para el habitante promedio del este caraqueño y, por supuesto, para los cerebros que concibieron el estudio. Así, el "drogadicto" es rechazado por el 93% de los consultados, seguido del "alcohólico" (86%), el "narcotraficante" (84%), la "trabajadora sexual" (59%), el "homosexual" (58%), el "invasor" (57%), el "corrupto" (42%) y el "damnificado" (29%). No sé ustedes, pero me quedé con las ganas de saber cuál era el rechazo hacia el sujeto "chavista". Bueno, ni tanto. ¿Acaso no todos los sujetos mencionados anteriormente son asociados, de alguna forma, con la esencia del chavismo?
Llama la atención la manera como Florantonia Singer, la periodista de El Nacional responsable de la nota, traduce los resultados de esta pregunta en particular: "En la encuesta se consulta sobre qué personaje no se desea tener como vecino. Los caraqueños rechazan a drogadictos, alcohólicos, narcotraficantes y trabajadores sexuales. Los invasores - que se han apoderado de cerca de 1.000 propiedades en la ciudad, según cifras de la Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos - y damnificados son otros indeseables". Es cierto que, a estas alturas, sólo un iluso esperaría que El Nacional consultara el parecer de los "invasores", en lugar de beber exclusivamente de la fuente de la Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos. Ya nadie se espera que consulte a los Sin Techo, por ejemplo. Sin embargo, no deja de producir cierto escozor la naturalización de categorías como la misma de "invasores", pero sobre todo la de "indeseables", con todo y su carga de menosprecio y discriminación.
Pero es tal vez la ilustración de Mauricio Lemus que acompaña la nota, la que mejor describe esta asociación hasta cierto punto subrepticia entre el sujeto "indeseable" y el chavista - valga la redundancia. ¿Alguna vez en su vida ha visto a cualquier personaje de traje y corbata portando un maletín de color rojo? Mientras que los "invasores", naturalmente, tienen que ser chavistas. De hecho, exhiben sus símbolos (una gorra roja, por ejemplo) con el mayor desparpajo.
Idéntico ejercicio de violencia simbólica perpetra El Nacional en la última página del mismo cuerpo. Una nota escrita por Edgar López, intitulada Violencia física contra las mujeres acarrea hasta 9 años de cárcel, y que recoge la opinión de la jueza Renée Moros, es acompañada de una fotografía de Nelson Castro que muestra a un individuo descamisado, de tez morena, de gorra roja, golpeando cobardemente a un mujer en plena vía pública. La mujer lleva franela roja.
El mensaje que transmite El Nacional es claro, no deja margen de dudas: la violencia (física contra las mujeres) es un fenómeno deplorable, asociable a ese sujeto "indeseable" que es el "chavista". Bien cabe la pregunta: ¿acaso la violencia simbólica que practica El Nacional no es tan abominable como la violencia ejercida contra la mujer - esa que testimonia la fotografía de Nelson Castro?
Algo similar hace El Universal, también en su edición de hoy, cuando acompaña un artículo de la campeona de la tristeza, Marta Colomina, con una ilustración de Dumont, que muestra a los que se supone son unos ciudadanos escudándose de unos malignos rayos rojos que simbolizarían las "trapacerías y delirios comunistas". Y si todavía albergara alguna duda sobre la asociación, deliberada o subrepticia, entre sujetos "indeseables" y chavismo, basta con leer la columna de Julio Borges en Últimas Noticias, en la que expresa su pesar por la muerte de Edwin Valero: "A todos nos ha pegado el trágico final del boxeador venezolano y de su esposa". Sigue diciendo que "esa tragedia se ha podido evitar", manifiesta su deseo de que "ese triste caso sirva para reforzar la lucha contra la violencia de género" y termina afirmando que no puede evitar comparar el caso con la situación de Álvarez Paz: "Una frase merece prisión mientras se cierran los ojos a los golpes y a la violencia manifiesta". Por supuesto, el breve comentario va reforzado con una fotografía de Valero en la que sostiene su franela con ambas manos, a la altura del cuello, para mostrar el resabido tatuaje del rostro de Chávez en su pecho, el mismo que la prensa antichavista intentó disimular - cuando no ocultar - durante años, pero que ahora exhibe cual corona de campeón.
Ilustración de Dumont que acompaña el artículo de Marta Colomina. Ciertamente, dispuestas así, las hojas de El Universal parecen una improvisada y casi inofensiva arma para cazar moscas. Pero no: es un arma letal, que persigue la aniquilación - en primer lugar simbólica - de los "comunistas".
En Últimas Noticias, Julio Borges exhibe con orgullo su corona de campeón: el pecho de Edwin Valero. Esta violencia simbólica se inscribe en una política de las pasiones tristes, como diría Spinoza, que es consustancial al sentido común opositor; política de la tristeza que es, al mismo tiempo y por tanto, radicalmente antidemocrática. Nunca será suficiente todo cuanto se escriba contra esta política de la tristeza que, en primer lugar - y como lo ilustran los ejemplos citados arriba - es una prédica del odio que suscita el resentimiento, la burla, el miedo, la indignación y la venganza contra el chavismo "indeseable"; y en segundo lugar, la culpa de ser chavista: "lo que envenena la vida es el odio, el odio vuelto contra uno mismo, la culpabilidad", escribía Deleuze siguiendo a Spinoza. En general, política de la tristeza porque, según Spinoza, "en la medida en que el alma se entristece, resulta disminuida o reprimida su potencia de entender, esto es, su potencia de obrar".
Si la política como pasión triste es indisociable de las dominaciones de todo cuño - "El esclavo, el tirano y el sacerdote", escribía Deleuze, "el hombre que explota esas pasiones tristes, que las necesita para asentar su poder" y también "el hombre que se entristece con la condición humana y las pasiones del hombre (puede burlarse tanto con indignarse, esta burla misma es una risa mala) -, su exacerbación en tiempos de revolución es explicable, fundamentalmente, como una reacción - literalmente hablando - contra la súbita explosión de pasiones alegres que hace posible el acontecimiento revolucionario. La revolución es la fiesta organizada por los "indeseables" de la historia. Es preciso, por tanto, dedicar un esfuerzo considerable para que los "indeseables" sientan culpa por su participación en una fiesta que de ahora en más habrá de entenderse como un festín intolerable de excentricidades y excesos.
De lo anterior se desprende que la culpa, tanto como el resto de las pasiones tristes, son la medida de la política reaccionaria: por sus pasiones los reconoceréis. Con el añadido de que ellas mismas nos permitirán reconocer el verdadero talante de aquellos que, llamándose "revolucionarios", gobiernan en contra de los "indeseables", alientan la sumisión y la codicia, y ya quisieran suscitar la vergüenza en aquellos que no están dispuestos a ceder en su derecho a expresar ideas propias.
No por casualidad, esta temática de la tristeza recorre parte de la cinematografía sobre la Revolución de los Claveles, según un trabajo de Anabela Dinis Branco de Oliveira: Estado Novo no plateau: luzes, câmara, acçâo. En él, Branco hace referencia a los testimonios que sobre el Portugal previo a la revolución, ofrecen el fotógrafo brasileño, Sebastião Salgado, y su esposa, Lélia Wanick, recogidos en el documental Outro País. Memórias, Sonhos, Ilusões… Portugal 1974-1975 (1999), del también brasileño Sérgio Tréfaut. Escribe Branco: "elogian la luz portuguesa y la belleza de Lisboa, pero subrayan la presencia de una tristeza marcada y distintiva en el rostro de las personas: 'las personas eran muy tristes, eran todos tristes'".
Branco también hace referencia a un célebre cuento infantil escrito en 1993 por el periodista, escritor y poeta portugués Manuel António Pina, O tesouro (El tesoro), en el que denomina al Portugal bajo la dictadura como el "País de las Personas Tristes". A partir de este cuento, escribe Branco, el cineasta portugués João Botelho "interroga la existencia de la memoria" portuguesa, en Se a memória existe (1999), realizado a propósito del veinticinco aniversario del 25 de Abril.
El debate sobre los derroteros que habrá tomado el 25 de Abril portugués es asunto que no concierne a este escrito. Lo que está claro es que, como en el cuento de Pina, hace treinta y seis años los soldados y el pueblo portugueses decidieron levantarse contra la tristeza, así como en abril de 2002 el pueblo y los soldados venezolanos se levantaron contra la dictadura, como bien lo narra la extraordinaria canción del Gino González, Del despecho a la alegría. De lo que se trató, en ambos casos, fue de inolvidables expresiones de alegría popular, que aún resienten los adalides de la política de la tristeza.
Para prevenir los estragos de esta política de las pasiones tristes, en homenaje al pueblo y a los soldados portugueses y venezolanos insurrectos, pero sobre todo en honor a nuestros hijos e hijas, que habrán de continuar nuestras luchas, nada mejor que dejarlos, a treinta y seis años de la Revolución de los Claveles, con la traducción de El tesoro, de Manuel Antonio Pina.
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O Tesouro - Manuel António Pina
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Hace muchos años, en el tiempo en que tu padre andaba en la escuela, en un país muy distante vivía un pueblo infeliz y solitario, sometido bajo el peso de una misteriosa tristeza. El cielo era alto y azul, los campos fértiles, el mar y los ríos llenos de peces y de vida, las ciudades cálidas y luminosas, pero las personas que pasaban se miraban con ojos tristes, caminando apresuradamente y ocultándose dentro de sus casas; y cuando se encontraban unas con otras, en los cafés, en sus trabajos, en la calle, hablaban bajo, como si alguna cosa, un secreto terrible, las amedrentase.
Quien, procedente de otras tierras, llegaba al País de las Personas Tristes, no comprendía. Las personas eran buenas y afectuosas, y aparentemente sólo tenían motivos para ser felices. Pero cuando les hacían preguntas, las personas se distanciaban y no respondían, o cambiaban delicadamente de tema ofreciendo disculpas.
A veces los visitantes se quedaban más tiempo, y hacían amigos rápidamente, porque era muy fácil hacer amigos en aquel país. Esos amigos los llevaban entonces a sus casas y, después de haber trancado bien las puertas y cerrado todas las ventanas, les revelaban el secreto de su tristeza.
Les contaban que el pueblo de aquel país tuvo un día un inmenso y bello tesoro y que alguien lo había robado. Y que era un tesoro tan grande y tan valioso que, sin él, no podían ser felices.
- ¿Un tesoro?, preguntaban los visitantes muy sorprendidos.
- Sí, un tesoro... La libertad.
- ¿La libertad? ¿Un tesoro?
Los visitantes no podían creerlo porque, en sus tierras, la libertad era una cosa muy común, casi sin importancia. Toda la gente era libre de hacer lo que quisiera siempre que no hiciera mal a nadie, y eso era tan normal que las personas ni se ocupan de la libertad. Eran libres del mismo modo que respiraban y nadie da cuenta de que respira, respira y ya.
- Sí, la libertad es como el aire que respiramos, les decían sus nuevos amigos tristemente. Sólo cuando nos falta, y nos sofocamos llenos de aflicción, es que descubrimos que, sin él, no podemos vivir...
- ¿Cómo puede alguien vivir en libertad? ¿Cómo es posible?
Entonces les explicaban: en aquel país las personas no podían hacer lo que querían, ni podían decir lo que pensaban o lo que sentían ni, como ellos, viajar y visitar otros países y conocer otros pueblos, vivían encerrados en su país como si fuese una prisión. Ni siquiera podían contarle ese secreto a nadie, porque las harían presas o incluso las matarían.
- ¡Pero eso debe ser una gran infelicidad!, decían los visitantes. ¡No imaginábamos que ustedes estuvieran siempre tan tristes!
Y sus amigos, luego de ir a revisar de nuevo la puerta para ver si alguien, afuera, los espiaba, les contaban cómo era la vida de todos los días en el País de las Personas Tristes. Había policías por todas partes, no policías buenos, que orientan el tránsito o atrapan a los ladrones, sino policías para vigilar a las personas e impedir que hablen entre sí; policías en las fronteras para no dejarlas salir; hasta policías que abrían sus cartas y oían sus conversaciones para descubrir lo que decían y lo que pensaban, y que las perseguían y las golpeaban si ellas no decían o pensaban lo que ellos querían que dijeran y pensaran.
Los niños del País de las Personas Tristes no podían oír la música, ni ver las películas ni leer los libros y las revistas que les gustaran, sino sólo la música, las películas y los libros que no estaban prohibidos. ¡Ni siquiera podían beber Coca Cola, porque la Coca Cola también estaba (nadie sabía por qué) prohibida!
Las muchachas y los jóvenes no podían conversar ni convivir unos con otros y tenían que andar en escuelas separadas y divertirse en los recreos separados por muros y por rejas. Las muchachas no podían usar pantalones ni andar sin medias, también estaba prohibido; y los muchachos, cuando crecían, eran enviados para horribles guerras en países lejanos y obligados a matar gente que no conocían y que nunca les habían hecho mal ninguno, y muchos de ellos morían o regresaban locos o mutilados.
- Pero, ¿y por qué ustedes no eligen gobernantes que acaben con todas esas cosas y además les restituyan su libertad, su tesoro?, se extrañaban los visitantes.
- Porque nosotros tampoco podemos votar.
Era espantoso:
- ¿No pueden votar? ¿Entonces cómo escogen a sus gobernantes?
- Nosotros no escogemos a nuestros gobernantes.
- ¿Entonces quién los escoge?
- Nadie sabe.
Quien oía estas cosas se quedaba muy inquieto y, súbitamente, su corazón se henchía también de tristeza y de amargura. El sol ya no le parecía tan cálido, ni el cielo tan transparente ni tan azul y, cuando volvía a la calle, también miraba a su alrededor atemorizado, pensando que podía estar siendo vigilado y seguido, temiendo incluso que alguien pudiese leer sus pensamientos y salir de la sombra para castigarlo a causa de ellos.
De regreso a su país, comprendía entonces cómo su libertad era, después de todo, un tesoro muy valioso y, a partir de ese momento, comenzaba a cuidar de él como un bien raro del que su felicidad y su propia vida dependían, acordándose muchas veces de los amigos que había dejado, solos e infelices, en el País de las Personas Tristes.
Hasta que llegó un día en que, en el País de las Personas Tristes, las personas decidieron reconquistar su libertad. Los soldados se reunieron en los cuarteles y tomaron sus armas para arrancar finalmente el tesoro de las manos de sus ladrones. Y toda la gente salió alborozadamente para la calle y acompañó a los soldados, cantando y gritando: «¡Viva la libertad! ¡Viva la libertad!».
Los corazones se exaltaron de alegría y las ventanas se llenaron de banderas y de claveles rojos: los soldados pusieron claveles rojos en sus fusiles y las mujeres se olvidaron de la cena y de la limpieza de la casa y corrieron para la calle con sus hijos en su regazo y claveles rojos en su pecho, llorando y riendo, conmovidas y confundidas; las personas que habían sido expulsadas y obligadas a refugiarse lejos regresaron; las puertas de las cárceles se abrieron y los presos regresaron a casa; los jóvenes regresaron de la guerra, felices por estar de nuevo rodeados de amigos y abrazar de nuevo a sus padres y hermanos; y los niños y las niñas pudieron por primera vez darse la mano y hablarse y oírse, caminando lado a lado sin miedo de acusaciones ni castigos. Todo el país se transformó en una gran fiesta, ruidosa y rebosante, y las personas dejaban salir libremente de su corazón todas las palabras y todos los sentimientos largamente acumulados durante los años de infelicidad. Era el día 25 de Abril y, porque fue ese día que aquel pueblo recuperó el tesoro de su libertad, ese día pasó para siempre a llamarse el Día de la Libertad.
***
Todo esto aconteció hace mucho tiempo (tú todavía no habías nacido), en un país muy distante.
Ese país ahora no se llama País de las Personas Tristes, se llama Portugal y es tu país. Ese tesoro te pertenece a ti, eres tú quien ahora debes cuidar de él, guardándolo muy bien en el fondo de tu corazón para que nadie te lo robe otra vez.
Porque esta historia no es una historia inventada. Es una historia verdadera, aconteció realmente. Pregunta a tus padres y a tus maestros y ellos te contarán más cosas sobre el País de las Personas Tristes y sobre el Día de la Libertad.
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