10 de febrero de 2009

¿Y hoy también lloras?

Les propongo un trato: vamos a olvidarnos por un instante de la retahíla de acusaciones infundadas contra Chávez y los suyos a propósito de la "profanación" de la sinagoga, el pasado 31 de enero.

Concentrémonos en un artículo escrito por Adrián Liberman, psicoanalista, y por tanto con suficiente autoridad como para haber diagnosticado que Chávez padece de narcisismo maligno. Así como lo leíste: nar-ci-sis-mo-ma-lig-no. Resulta que Liberman también es judío, lo que quiere decir, según sus mismas palabras, que es "alguien que tiene motivos históricos y profesionales para valorar la libertad de pensamiento y expresión".

¿Qué es lo que hace cualquier hombre - y no sólo los psicoanalistas o los judíos - que valora su libertad de pensamiento y expresión? Expresa su pensamiento libremente. ¿Cierto? No importa si Liberman nos lleva una pequeña ventaja, al disponer del espacio que le brinda un diario de circulación nacional. Cada quien se las arreglas como puede. Pero no nos desviemos: resulta que el hombre se decidió a expresar su pensamiento libremente y escribió para el diario El Nacional un artículo intitulado Se ruega no enviar flores, que apareció publicado ayer, lunes 9 de febrero de 2009.

Almas débiles que han llorado viendo La lista de Schindler, estad preparadas.

1) Comienza Liberman explicando el origen de la expresión que da título a su artículo: "Este es el mensaje que nosotros, los judíos, usamos para anunciar la muerte de alguien cercano. Participación que hacemos a quienes no están familiarizados con nuestras costumbres, lacónica rogatoria de que estamos empezando un duelo. Quizás para nosotros la muerte es algo más austera que en otras culturas. Quizás porque necesitamos sentir que es un despojo, una pérdida que no puede ser adornada". Hasta aquí todo bien.

2) Pero aquí vamos: "El atentado contra la sinagoga de Maripérez el 31 de enero, además de ser un crimen, es señal de una muerte y del consiguiente luto". Entonces fue un atentado.

3) No. No sólo fue un atentado. Fue, además, "una profanación abominable, un ataque a un lugar donde se congregan los fieles para sentir la presencia del Creador". Atentado, profanación abominable y ataque. Pero hay más: también fue "la materialización de los peores fantasmas. Es el despertar horrendo a una pesadilla, es la violencia de una realidad inédita y la pérdida de una ilusión". Fantasma, despertar horrendo, pesadilla, violencia, pérdida.

4) Aquí vienen las referencias históricas ineludibles: "Los pogroms, las Noches de Cristales Rotos, eran referencias que en Venezuela nos parecían ajenas a nosotros. Eran acontecimientos que iban alejándose para alojarse en el lugar de un pasado. No pocos de nosotros llegamos aquí en un intento de dejar atrás los ataques, las agresiones e insultos de la violencia hecha ideología política".

5) El pasado siempre fue mejor: "Muchos de los que arribamos a este país experimentamos cómo se tomaba muy poco tiempo el ser aceptado por el pueblo". Y ésta otra: "Aquí, sostuvimos hasta el 31 de enero, no podíamos ser víctimas de esa pasión de ignorancia y odio que es el antisemitismo. Creíamos, ya no lo podemos hacer más, que la esencia de esta tierra estaba en la diversidad y la coexistencia pacífica de todos. Las diferencias, inevitables, podían ser palancas para el aprendizaje y el crecimiento. Las inequidades, nos figurábamos, podrían ser resueltas mediante la colaboración y la noción de compartir un mismo territorio".

6) Después de la "estupefacción", el duelo: "Duelo por la pérdida de un lugar al que independientemente de sus avatares políticos, consideramos siempre inmune a la intolerancia religiosa. Duelo y amargo despertar a una nueva realidad de un país que muta horriblemente a un lugar donde la fe y la identidad se declaran 'objetivos políticos'". Ya lo vamos teniendo claro: duelo por ser señalado como "objetivo político".

7) La frase clave del artículo, el eje articulador del discurso, el ojo del huracán: "Adenda espantosa que a la inseguridad común se le agregue una dimensión política y religiosa".

8) Más duelo: "Duelo por la tristeza y el espanto que significa que la violencia se haga ubicua, que no queden recintos ajenos a la entronización de la deshumanización y la locura".

9) Más tristeza: "Tristeza profunda ante el vejamen perpetrado a los libros sagrados, antesala de las hogueras que acaban con la palabra y la ley. Dolor y miedo por la pérdida del respeto a la diversidad que caracterizaba a Venezuela".

10) Peligro: "Estamos en duelo porque hasta ahora ser judío no era un peligro". Ahora sí lo es.

11) Desilusión y llanto: "Creíamos que la fe y la política discurrían por cauces distintos. Pensábamos que hasta en el horror había ciertas reglas tácitas. Hemos sido despojados de nuestras ilusiones. Violentamente. Hoy yo lloro por la sinagoga profanada, y porque el país que creía seguro me fue arrebatado".

En el artículo de Liberman, las caracterizaciones del "hecho" y las pasiones tristes se confunden en un todo indiferenciado: atentado, profanación abominable, ataque, violencia, violencia ubicua, violencia hecha ideología política, la fe y la identidad declaradas objetivos políticos, entronización de la deshumanización y la locura, irrespeto, pasión de ignorancia y odio, horror, estupefacción, pérdida, duelo, espanto, dolor, miedo, peligro y tristeza.

He allí lo que resulta, sostiene Liberman, cuando "a la inseguridad común" se le suma "una dimensión política y religiosa". O lo que es lo mismo decir: cuando la inseguridad se confunde con la política e invade el terreno de la religión.

El detalle, Liberman, es que quien está confundiendo inseguridad con política eres tú. Y quienes, como tú, forman parte de esa máquina de producir un discurso según el cual es imposible distinguir a los criminales de los chavistas.

Repasemos los hechos. Estos sí, hechos verificables.

1) Chávez anuncia el pasado domingo 8 de febrero la detención de 11 personas responsables del "repudiable hecho". De los once, ocho funcionarios de distintos cuerpos policiales, dos delincuentes y uno de los vigilantes de la sinagoga. ¿El líder de la banda? "Es un funcionario de la Policía Metropolitana que estuvo durante los últimos cuatro años como escolta personal del rabino de esa sinagoga".

2) El Nacional, ayer lunes 9 de febrero (misma edición en que aparece publicado el artículo de Liberman), publica: "Extraoficialmente trascendió que el móvil del ataque fue el robo, según el testimonio de uno de los detenidos; y que la utilización del spray rojo con el cual hicieron pintas ofensivas contra la comunidad judía, en las paredes del área administrativa del recinto, fue con el fin de despistar las investigaciones" (Detuvieron a siete funcionarios policiales implicados en ataque a la sinagoga, c/2).

Por: Antonio Rodríguez. El Nacional

3) El Universal, ayer lunes 9 de febrero, publica: "Las fuentes indicaron que aún falta por detener a otro grupo actuante, unas 10 personas más, donde figurarían quienes irrumpieron y rayaron las paredes del templo, presuntamente para desviar las investigaciones y darle un matiz político" (Una detective del Cicpc dirigió las acciones contra la sinagoga).

Por: Kisai Mendoza. El Universal

Por: Kisai Mendoza. El Universal

4) Últimas Noticias, ayer lunes 9 de febrero, publica: "De manera extraoficial se conoció que quien lo planeó todo fue el cabo 2° Edgar Cordero. Éste se desempeña como escolta de un rabino, a quien le solicitó un préstamo. El ministro judío le negó el dinero y entonces el uniformado optó por planear un asalto a la sinagoga en busca del dinero que necesitaba... Llegado el día del asalto, son los civiles quienes entran a la sinagoga. Pintan graffitis en las paredes para despistar a los investigadores y 'disfrazar' el robo" (Detenidos 7 policías por asalto a la sinagoga, 24).

Y sin embargo Liberman encontró gracioso atribuirle al chavismo la "profanación" de la sinagoga. Porque sólo a una parranda de chavistas poseídos por el demonio se le ocurriría irrumpir en una sinagoga y pintarrajear las paredes con un "666" al lado de un garabato demoníaco. Y escribe de pogroms en un país en el que puede expresar su pensamiento libremente, lo que es lo mismo que decir: asociar al chavismo con el hampa impunemente, sin que nadie le toque un pelo. Un país, Liberman, que es más libre en la medida en que se lo "arrebatamos" a ustedes. Un país que hoy es un poco más libre a pesar de ustedes.

No les pidamos a Liberman y los suyos ningún gesto de desagravio. Al menos yo no pienso hacerlo. Pero sí quisiera preguntarte, Liberman, a ti y a los tuyos, que no son los psicoanalistas ni los judíos, sino los que nos acusan como tú lo has hecho: ¿y hoy también lloras? Si así es, espero que sea de pura vergüenza. En cuanto a mí, te digo con Primo Levi: hoy también siento vergüenza de ser hombre.

3 comentarios:

  1. Y este muchacho Liberman no seráa familia de Ramos Allup? Digo por esos aportes lingüísticos al diccionario de los insultos a Chávez y al gobierno.
    Como le digo yo a los chamos de mi escuela: hijo de las 15 palabras que dijiste, por lo menos 20 son groserías.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Ya que opinas, podrías tener al menos la cortesía de hacerme llegar tus opiniones directamente.
    Mi correo electrónico es público,
    adrianliberman@gmail.com
    Ruego porque siga existiendo en esta tierra suficiente libertad para que todos puedan decir lo que piensan
    Adrián Liberman
    Psicoanalista

    ResponderEliminar
  3. Adrián Liberman:
    Dos cosas:

    1) Mis opiniones yo las expreso como a mí me parezca.

    2) Ya que te pasas por aquí, ¿por qué no tienes la amabilidad de responderme la pregunta que te hice, públicamente, en el último párrafo?

    ResponderEliminar