26 de marzo de 2009

Sobre tánganas y guarimbas

En su edición del jueves 26 de marzo, El Nacional abre con una de esas portadas que nos sugieren que vivimos en un país abandonado a la tragedia de los opuestos irreconciliables.


Ubicadas en ángulos opuestos - literalmente - nos muestra dos fotografías: en la primera, arriba y a la derecha, un médico yace en el suelo, bajo el acecho policial, no importa mucho si descansando al término de una manifestación que transcurrió sin incidentes. Lo que resalta es su absoluta supeditación a la autoridad policial, su subordinación a un poder al que mira desde abajo, casi con resignación. De hecho, va acompañada de la leyenda: "Un despliegue de agentes, bien apertrechados, siguió la caminata de los galenos hasta el ministerio. 'Yo soy el que te atiendo cuando llegas baleado, ¿no me vas a dejar pasar?', se oyó en medio del forcejeo. Y pasaron, coleándose por las aceras, pero siempre con un vigilante al lado".

Por: Leonardo Noguera.

Mientras tanto, en el ángulo opuesto, abajo y a la izquierda, es un policía el que es víctima de la furia popular. Poco importa el que sean muchos contra uno solo - siempre según la fotografía. En este caso se trata de una relación entre iguales, tal cual se igualan las relaciones entre la policía y el pueblo cuando el primero deja de estar armado. Relación entre iguales en la que el policía, si antes se ha pasado de la raya y ha abusado más de la cuenta, lleva todas las de perder.

Por: Raúl Romero.

En resumen: la frustración y la resignación, tarde o temprano, desembocan en la violencia aleccionadora de los que hoy son víctimas de los abusos del poder. Eso es lo que nos quiere decir El Nacional. Y eso es exactamente lo que desean leer quienes consumen ese diario.

Hasta aquí todo más o menos claro.

Pero bastó que este servidor intentara averiguar qué era lo que había sucedido realmente con el policía en el Nuevo Circo, más allá de percepciones inducidas y metamensajes: entonces la situación se tornó cada vez más confusa.

Según se infiere de la nota firmada por Sandra Guerrero, Tángana entre policías y conductores (C/2), hubo una "tángana entre policías y conductores". Tal parece que la Policía de Caracas (adscrita al Municipio Libertador, bajo control del chavismo) intentó realizar el pasado miércoles un operativo contra los buhoneros apostados en el terminal del Nuevo Circo. El operativo policial habría generado molestias entre los conductores de algunas unidades de transporte, que habrían sido respondidas con insultos por parte de los funcionarios policiales. A los insultos le siguieron nuevas molestias, airadas discusiones, perdigonazos y caos. "Ante la arremetida de los uniformados los transportistas optaron por protestar trancando con sus unidades los alrededores del terminal de pasajeros del Nuevo Circo y la avenida Bolívar lo cual ocasionó un caótico congestionamiento de vehículos en las vías alternas".

Supongo que la periodista haría acto de presencia en el momento del caos, o tal vez después, o tal vez nunca estuvo y alguien más le habrá contado, porque da cuenta de dos versiones: "A éste último presuntamente lo iban a linchar, según una versión, pero otra señala que lo hirieron cuando pasaba por el lugar del conflicto".

¿"Cuando pasaba por el lugar"? ¿O lo "hirieron" cuando "lo iban a linchar"? ¿A quién? A "
Juan Bautista García, miembro de la reserva e integrante de la Guardia Patrimonial". Pero, ¿y no se trataba de un funcionario de la Policía de Caracas? No entiendo nada. Vuelvo a la portada, y allí se lee, efectivamente: "Es una historia por capítulos: en el primero, un policaracas hirió a golpes y disparos de perdigones a un chofer. En el segundo, un guardia patrimonial recibió una golpiza luego de tomar fotos del suceso. Dos buhoneras lo rescataron maltrecho y sangrante". ¿Y entonces de dónde saqué yo que el de la foto era un funcionario de la Policía de Caracas?

Aquí está: de la misma web de El Nacional, que incluye un video intitulado Transportistas golpean a un Policaracas. Más que un video, es una presentación de varias fotografías de Raúl Romero, el mismo que captó la imagen que aparece en portada. ¿Y qué es lo que nos muestra? Es complicado saberlo. Al parecer, algunas imágenes captan al funcionario ¿de la Policía de Caracas? siendo agredido por varios ¿conductores?, mientras otro efectivo ¿de la Guardia Patrimonial? intenta evitarlo. Este último, el efectivo de uniforme verde, es finalmente contenido, de manera que no puede evitar la zaparapanda de bofetadas y patadas que recibió el funcionario - ¿de civil?

En el suelo, el ¿funcionario de la Policía de Caracas? es agredido por ¿conductores? Por: Raúl Romero.

Efectivo ¿de la Guardia Territorial? intenta evitar la agresión. Por: Raúl Romero.

Llegados a este punto, parece claro que el verdadero punto es éste: no tiene mayor sentido hacerse todas estas preguntas. Indagar en el detalle, intentar una interpretación más o menos desprejuiciada, sacar conclusiones propias: todas son tareas vanas. La interpretación ya ha sido realizada por otros. Es ésta: «¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! y ¡miles de ayes, Hugo! ¡Qué responsable eres de esta situación! ¿Cuando el pueblo se te levante qué le vas a decir para calmar los ánimos que tú has enervado? ¡Ese es tu pueblo, Hugo, esos no son escuálidos ni viven en el este, ni comen completo ni andan en Hummers!». Sólo léanse el comentario que aparece al pie del video de El Nacional.

Pero infinitamente más dramática, cámaras, resulta la versión o interpretación de los hechos que puede leerse en el Diario Vea, también en su edición del jueves 26 de marzo. Todo lo acontecido queda resumido en cuatro líneas, cortesía de Charles Delgado, y un escueto titular: Guarimberos intentaron disturbios.

He aquí los hechos: "En distintos puntos del país se han iniciado actividades para desestabilizar al Gobierno Bolivariano. Los transportistas del Nuevo Circo trancaron la avenida Lecuna, por unas horas".


Nota de Charles Delgado. Detalle.

Y eso es todo. Más abajo, en la misma nota, reseñas idénticamente breves sobre otros intentos de "guarimbas". Y más nada. Porque no importa que el pueblo chavista disponga de los elementos de juicio suficientes como para sacar sus propias conclusiones. No. Para eso existe el Diario Vea: para hacerle el trabajo más fácil al pueblo, interpretando por él. «Usted lo que necesita saber, compatriota, es que existen unos bichos malos, muy malos, que quieren desestabilizar al gobierno bolivariano y a nuestro comandante presidente Chávez. Lo que quieren es hacer guarimbas, como en 2004. ¡Habráse visto tanta maldad!». Y exactamente lo mismo escribirán dentro de tres, seis meses o dos años.

Así, apelando a medias verdades, pero sobre todo sustituyendo el hecho noticioso por consignas vacías que no buscan informar sobre absolutamente nada, sino alinear acríticamente a la base social del chavismo - y por tanto menospreciándola, concibiéndola como mera masa de maniobra -, se desperdicia otra oportunidad de realizar el periodismo que tendría que acompañar cualquier proyecto revolucionario.

Un periodismo que está en las antípodas de El Nacional, pero que tampoco se parece a eso que se hace en el Diario Vea.

1 comentario:

  1. Caramba hermano¡es verdad como es posible que nuestros medios no esten pendiente de tanta mala manipulación. Dios hagan hagan algo los que tienen factores de poder como CONATEL, Ministerio de Comunicacion, Defensoría de Pueblo, Es necesario que nuestro pueblo este bien informado, que conozca de leyes de economía, de valores éticos, de derechos y deberes.
    Es necesario respetar a tus vecinos, semejantes, tener tolerancia, evitar la anarquía. Evitar los vicios para tratar de "ser más vivo" que otro, en perjuicio de un colectivo. Colectivo que no quieren que lo engañen más. Primero no tengo mucho dinero y no gasto en periódico. Segundo la mayoría de los choferes no acatan leyes, y por lo general tratan mal al público(Necesitan todos una escuela de buen servidor; el buen conductor)Además siempre buscan el caos, el chantaje para subir el pasaje. Por último, no sé que pasa los muchos buhonero(as) que que se creen dueños de los espacios físicos,no pagan impuestos y venden igual que los comercios, además de la basura que producen diariamente y despues quieren despues recogerla. Por todo eso amigos(as), reflexionen y colaboren con los demas ciudadanos también pueblo que quiere convivir en paz con la buen disposición del sector transporte y comercio informal.

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