16 de marzo de 2012

Los Justin Bieber de la política


Justin Bieber: puro amor...

Cuando estudiaba en la universidad, a mediados de los noventa, me tocó aprender a lidiar con el discurso del "fin de los metarrelatos". Eran unos años en los que estaba de moda decretar la muerte de todo, y la verdad era que el mundo a nuestro alrededor estaba mutando aceleradamente. En Venezuela, aunque no se hablara mucho sobre el tema en las aulas universitarias, nuestra historia recién acababa de partirse en dos, con el 27F de 1989, y muchos presentíamos que, felizmente, estábamos viviendo los últimos estertores de aquella farsa llamada democracia.

Lejos de estar comprometida con la tarea de producir cartas estratégicas para ubicarnos en aquella marejada histórica, la universidad, en tanto institución, apenas y se aventuraba a divagar sobre el "fin del socialismo", aunque debo reconocer que, en lo particular, celebraba el estrépito que producía la caída de los socialismos burocráticos y la desbandada de los dinosaurios izquierdistas. Vitoreaba en silencio algunos atrevimientos "posmo", y mientras tanto me iba a las librerías de Plaza Venezuela a comprar los libros de Marx, por entonces de remate.

Esta larga divagación para dejar testimonio de uno de los saldos más terribles y lamentables de nuestra época: la entronización de la literatura de autoayuda. El discurso era más o menos el siguiente: como había llegado el tiempo del "fin de los metarrelatos" y, por tanto, de las apuestas colectivas, había que apostarlo todo individualmente, "ayudándose a sí mismo".

Para que se entienda: aquello era como que alguien nos dijera hoy que, como la buena música ha muerto, no nos queda más que conformarnos con Justin Bieber. 

Volviendo a mis años en la universidad, era el tiempo en que el chavismo daba sus primeros pasos. Sin embargo, sobre eso no se estudiaba. Si lo nuestro eran las "ciencias", el chavismo era la "doxa", un fenómeno, literalmente, indigno de ser tratado siquiera como "objeto de estudio".

Si nuestro deseo era dejar constancia de la crisis terminal de la vieja partidocracia, la vía aconsejable era realzando la importancia de los "movimientos sociales", de la "sociedad civil" e incluso de las oenegés, por entonces en alza en el mercado del saber. Nada de furores y estridencias, de alaridos, de reclamo histórico, de pasión. Nada de pueblo. Nada de buena música. Debíamos cerrar las ventanas para no escuchar el sonido de la calle. Teníamos que conformarnos con Justin Bieber.

Desde entonces, soy particularmente reacio a las maneras oenegeras, sobre todo a su lenguaje desabrido, anodino, de señora que quiere meterse en política para repartir golpe y porrazo pero sin ensuciarse las manos.

Cómo olvidar, por ejemplo, ese esperpento que fue Luces contra el hampa, a la "sociedad civil" supremacista dispuesta a linchar al chavismo "bárbaro", al buenazo de Elías Santana llamando al golpe de Estado frente a La Carlota, en vivo y en directo.

Esto era parte de lo que veía a mi memoria mientras leía las reseñas entusiastas de la prensa antichavista sobre un tal Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales 2012, celebrado recientemente en la muy combativa y popular Universidad Católica Andrés Bello.

El lenguaje es exactamente el mismo: como se viene el fin del chavismo, organicemos un encuentro, mira, "amplio, plural y participativo", en el que demostremos que "sí es posible que los venezolanos dialoguemos", pero que nos sirva para disparar plomo graneado contra ese liderazgo-político-personalista-y-carismático-con-aspiraciones-continuistas-e-innegables-pretensiones-personalistas y esas políticas-distributivas-populistas-intensas y ese sector-militar-dominado-en-sus-jerarquías-superiores-por-los-seguidores-del-proyecto-político-partidista. Todo lo cual acompañado de vocablos propios de la verborrea oenegera de derechas: "sinergias", "descentralización", "emprendimientos", "capital humano", "igualdad de oportunidades", "federalismo", etc.

Lo curioso de estos tiempos en que, mientras algunos anuncian el fin del chavismo, más intentan parecerse a él. Basta con escuchar las palabras de Ramón Guillermo Aveledo, secretario general de la MUD y jefe del autodenominado Comando Político-Estratégico de la campaña del gobernador Capriles, sobre el referido Encuentro: "Dijo que hay necesariamente que 'ir más allá' de la unión política y eso se hace oyendo constantemente las propuestas de país que circulan por toda la nación", reseñó El Universal. Esto es, un vulgar remedo de lo que planteara el comandante Chávez en ¡octubre de 2010!, refiriéndose al Gran Polo Patriótico: "más allá de los partidos hay un país social que no milita y no tenemos por qué aspirar a que milite en ningún partido y es una masa muy grande... la solución va más allá de los partidos, pasa por los partidos, pero no puede quedarse en los partidos".

De manera que la tal reunión de "organizaciones sociales" vendría a ser el equivalente del Gran Polo Patriótico. Mejor dicho, lo que prevalecería después de que el chavismo hubiera muerto. Como los libritos de autoayuda. Díganme si no merecen el título de los Justin Bieber de la política.

2 comentarios:

  1. Mijo qué post tan malo. Sí, hubo ONgs malas con bolas, pero encerrarlas todas en un mismo saco, se llama: FACISMO. Es como cuando en la época del nazismo, se descubrió que un delator era homosexual y entonces se llevó a cabo la purga de Nuremberg. Todo homosexual era igual a delator.

    Es como cuando los fachos del país dicen que TODOS los cubanos son una mierda. Como si los cubanos de izquierda progresista, esos que entienden que la Revolución no termina en la familia Castro, fueran considerados de derecha. Que ojo, los hay que jode. Sobretodo en esos que intervienen y microfonean las oficinas de Provea, por ejemplo.

    Los agentes de inteligencia cubanos (hipermetidos en Vzla) prefieren negociar con los cubanos de Miami que con aquellos de generaciones más jóvenes de izquierda. "¿No sabes que ya la revolución se hizo con Fidel y Raúl? ¿De qué revolución hablas tú, chico?" Les dicen los funcionarios de inteligencia cubanos a nuestra gente troskista de la isla. Una vaina insólita. Para ellos es peor la gente que cree en un cambio en la isla desde una izquierda no estalinista que los gusanos porque a fin de cuentas su labor es mantener la monarquía castrista.

    De verda que todo este discurso facho, que generaliza a todas las ONGs como financiadas por los gringos, no hace sino favorecer un mal mayor: el enquistamiento en el poder de las élites. A cuenta de anti-imperialistas, entonces hay que calarse a un tipo decenas de años en el poder... Una vaina retrógrada total, es decir, feudal. Por mí, mejor que haya ONGs, al menos con ellas sabemos qué tanta gente se está matando en el país, porque según en el canal 8 vivimos en Alicia en el país de las maravillas. La pinga, los árabes se alzan gracias a estas organizaciones, y aunque de pronto los gringos tengan injerencia, como el caso de Irán en la llamada Revolución verde, en la que Hillary repartió millones de celulares, esa vaina es mejor a que el derechoso hijoeputa de Ahmadinejad siga matando y apedreando a mujeres y artistas.

    Yo no sé ustedes, pana, pero si a mí como negro o como mujer me ponen a escoger entre el modelo gringo o islamista, de bolas que me voy por el gringo. La pinga. Eso de apedrear mujeres y encarcelar pensamientos como el del cineasta Panahí, es de facho derechista total. No sé cómo es que el chavismo diciéndose progresista compra ese discurso tan derechoso. La sociedad civil es una vaina progresista, no así el peo militar fundamentado en una creencia religiosa como pasa en Irán. Al menos Cervantes preso escribió El Quijote. Ahmadinejad encarcela pensamientos. Panahí, por ejemplo, tiene condena de 6 años (por participar en la revuelta civil verde, pero 30 años de que no puede escribir nada. La pinga brother, eso ni es izquierda ni es progresista. Ahí sí me voy con las ONGs que defienden los DDHH de este artista.

    No niego que en Vzla haya habido ONGs apátridas, pero no todas son así. Caer en la generalización es ser facista. Provea no es facista, como tampoco Cofavic. Decir eso, y perseguir, como se ha hecho, a sus integrantes es de una derecha total.

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  2. me encanta jjjjaaja voy a agarrar de palos a sequela jajajajaja

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