19 de febrero de 2012

Morder la mano del amo


La política venezolana según el equipo de campaña de Capriles. 
Qué mal le queda a Goliat tirársela de David...

Si nos guiáramos por las palabras que ofreciera el todavía gobernador Capriles durante la rueda de prensa del lunes 13 de febrero, tendríamos que concluir que en un gobierno distinto al de Chávez reinaría el "equilibrio" en la información que difunden todos los medios, sean impresos, radiales o televisivos, públicos o privados.

Luego de cuestionar el desempeño de los medios públicos, éstas fueron sus palabras exactas: "En todos los medios privados hay información del gobierno". "Hace falta equilibrio".

Estas declaraciones son absolutamente coherentes con lo que está escrito en el documento Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional (2013-2019), suscrito por Capriles: "Se ha ido articulando la hegemonía comunicacional. La presencia de toda una estructura de medios en manos del Estado evidencia una política bien orquestada de un 'Estado-comunicador' que ha visto en la información y la comunicación el espacio privilegiado para la educación e ideologización en pos de una 'sociedad socialista' que es el objetivo prioritario hacia donde se orienta este proceso gubernamental".

En resumen: el buenazo de Capriles estaría combatiendo contra una fuerza "hegemónica", contra un "Estado-comunicador" que impide el "equilibrio". El problema con este discurso, sin duda inspirado en la literatura de ciencia-ficción, pero al mismo tiempo truculento y ampuloso, es que la realidad lo desmiente todos los días.

No existe tal cosa como "hegemonía comunicacional", en tanto que la propiedad de la amplísima mayoría de los medios de todo tipo continua bajo control privado y, consecuentemente, la línea editorial continua siendo, como siempre lo ha sido, contraria a la revolución bolivariana. Mucho menos existe un "Estado-comunicador", suerte de correlato del Goliat "totalitario" a punto de devorarse al David que, con un pequeño micrófono en mano, resiste heroicamente, esperando su oportunidad  para dar el golpe de gracia.

En cuanto al "equilibrio", no sólo nunca ha existido: según todos los estudios del Observatorio Global de Medios, los medios privados son los más propensos al desequilibrio informativo. Sin este desequilibrio no habría sido posible, por ejemplo, el golpe de Estado de 2002. Más aún, sin desequilibrio, es decir, sin el apoyo expreso y decidido de los principales medios privados de este país, no existiría Capriles en tanto figura política que viene a reclamar el liderazgo opositor. Si no, que lo diga cualquiera de los otros precandidatos.

Capriles, hijo del desequilibrio, mal puede venir a reclamar ningún "equilibrio" de nada. Para tener un mínimo de credibilidad, tendría que comenzar por cuestionar la línea editorial de los medios privados, expresión prístina del más descarado desequilibrio, es decir, asumir una postura autocrítica. En otras palabras, tendría que seguir los pasos de Chávez, que no sólo cuestiona, con todo derecho, la actuación de los medios privados, sino también la de los medios públicos, con toda razón.

Pero tal cosa equivaldría, en el caso de Capriles, a morder la mano del amo, es decir, la de la burguesía. Sería, por tanto, un curioso acto de autoflagelación. 

2 comentarios:

  1. Verdaderamente hay que hacer entender que la "hegemonía comunicacional" no la tiene el Estado (o el gobierno por medio del SNMP). Evidentemente, más de 400 emisoras de radio (sin contar las que Conatel ha permisado en los últimos 2 años) 23 canales de TV, todo el cable y DirecTV están en manos privadas y como consecuencia de ello, su línea editorial e informativa es contra el proceso revolucionario. Ellos saben la debilidad comunicacional del Estado y la explotan hasta hacer creer que la cosa es al revés, en esa suerte de David, como tu reflexionas acertadamente, que lucha con un microfonito contra un Goliat dictatorial. SI nuestros medios públicos no fuesen tan acríticos ni tan jalabolas, los niveles de audiencia estarían en un buen grado equilibrados y así no habría pretexto para que este burgés leyera del programa que los think tanks de Washintong le prepararon a los de la MUD (ese programa jamas fue hecho por los que ellos afirman que son 400 especialistas). En algo si están claros: usarán todas las técnicas del mercadeo político disponibles para afectarnos. Por algo JJ Rendón anda tras bastidores y los del Instituto CATO asesorando a este personaje. Desde hace 2 años Capriles ha ido asistiendo a reuniones a los EEEUU a buscar apoyo y lo ha conseguido. Por eso afirmo que esas primarias fueron todo un parapeto para "legitimar" ese acuerdo tras bastidores. Me imagino que el silencio de Ramos Allup, Barboza y del mismo Pablo Pérez le debe haber costado al TEA Party unos 10 millones de $.

    Y claro, Radonsky no le morderá la mano a sus amos. Pero nosotros debemos hacer de los medios públicos medios equilibrados y que contrasten las partes, que no se queden pegados en una versión y que muestren con sentido autocrítico nuestras fallas en la gestión para que se pueda corregir a tiempo.

    La estrategia opositora está muy definida y clara. Queda de nuestro lado hacer del periodismo un oficio mejor que el que pregonan los medios privados.

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  2. Cierto. Y el tema es confuso y difícil de comprender pa la mayoría de la gente

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