27 de septiembre de 2010

Parlamentarias 26-S: ¿Dónde estaríamos hoy? (Respuesta a Javier Biardeau)

(Javier Biardeau ha escrito un comentario en respuesta a mi análisis preliminar sobre las elecciones parlamentarias del 26-S, publicado en esta misma página. Puede leerse pulsando en el enlace arriba. Es el segundo comentario, publicado este lunes 27 de septiembre a las 9:15 de la mañana.

Lo que sigue es la continuación de esa "discusión necesaria", en palabras de Javier, sobre el momento político que se abre a partir de los resultados electorales).

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La "gran maquinaria roja"

Javier:

Ni Elbridge Gerry ni Victor d'Hondt. Partes de una premisa errónea al afirmar que mi análisis preliminar "parte de las premisas del espejismo-gerrymandering a la hora de analizar porcentajes". En mi artículo no hay tal análisis de porcentajes porque a la hora en que terminé de escribirlo era imposible analizar "las diferencias reales de votos en cada circunscripción y en cada estado", puesto que esa información aún no había sido publicada. No era posible, por tanto, dibujar "el mapa de votos totales del país" (aunque ya circulaba información parcial, imprecisa, al respecto), y mucho menos perfilar "las ventajas absolutas o porcentuales". Nunca está de más el llamado a no distraernos con "espejismos", siempre y cuando sea pertinente y oportuno. Dicho esto, paso a lo que a mi juicio es lo sustantivo de la discusión.

El propósito de mi artículo era sentar posición frente al triunfalismo y el derrotismo a lo interno del chavismo. Ni chavismo de aparato ni emo-chavismo. Tan perjudicial, contraproducente y estéril resulta la pelea sorda del chavismo oficial contra los ciegos de la MUD (que ha recuperado el habla) para "demostrarles" que somos mayoría, como las lamentaciones porque "sólo" 5 millones 422 mil 040 votos de venezolanos y venezolanas votamos por la revolución bolivariana. No era, o más bien no es momento para debilidades de carácter. En otras palabras, lo que corresponde es actitud de sospecha frente a los que se apresuraron a declarar el triunfo "indiscutible" del PSUV y su "consolidación" como principal fuerza política del país, y de rechazo frente a los que, encandilados por la posibilidad de alcanzar los dos tercios de representación en la Asamblea Nacional, corrieron a gritar que todo estaba perdido.

Ciertamente, hay demasiada laxitud (es inevitable en estas circunstancias) a la hora de señalar quiénes se han llevado la victoria y quiénes han sido derrotados. Lo que predomina son los análisis superficiales, acomodaticios y a conveniencia. Precisemos entonces: resultaron derrotados, sin duda alguna, quienes pretendieron vendernos la idea de que la "maquinaria" sería suficiente para alcanzar los dos tercios. Los mismos que, por ejemplo, dibujaron escenarios posibles para el 26-S tomando como referencia los resultados de las elecciones presidenciales de 2006, desconociendo las implicaciones y los efectos de la estrategia de desgaste que la oposición ha adoptado desde 2007. Tal vez ningún otro dato resulte más revelador de esta derrota de la "maquinaria": el hecho de que el chavismo haya encajado su derrota más estrepitosa en el estado donde organizó el acto más grande de toda la campaña electoral: Zulia.

En mi caso, el 22 de septiembre expresé que las elecciones parlamentarias servirían para determinar en qué condiciones habríamos de emprender el proceso de repolarización de la sociedad venezolana. Entonces escribí: "Reafirmar que el chavismo sigue siendo la fuerza mayoritaria del país supone una posición de ventaja inestimable". A mi juicio, ese era el objetivo principal, contrario a lo que tú sostienes ("La mayoría calificada del PSUV... era el objetivo estratégico principal"). Y ese objetivo se alcanzó: en tanto que el chavismo sigue siendo esa fuerza mayoritaria, nuestra posición es ventajosa. Coherencia y nada más.

Al respecto, tú agregas: "... el peor escenario para un proceso de flujo revolucionario es precisamente no haber llegado a las 3/5 partes (99 puestos), por ahora, y no la tan cacareada victoria opositora por mayoría simple". Sin embargo, considero que es a la inversa: si el chavismo apenas ha rozado la meta de los 99 puestos (y ponle cuidado, Javier, porque aquí va lo central del planteamiento) es porque estas elecciones vienen precedidas de un proceso de reflujo (para emplear tus propios términos), que le ha impedido obtener la mayoría calificada. ¿A qué obedece este proceso de reflujo? Algunas de las causas están enunciadas en el artículo que inspiró tu respuesta: la crisis de la polarización chavista; los elementos burócratas, corruptos, oportunistas y estalinistas enquistados en el chavismo oficial; el hastío por la política que expresa parte de la base social del chavismo; la alienación del partido respecto del chavismo popular; y los obstáculos en el proceso de creación de una nueva institucionalidad democrática y revolucionaria, entre otros. Allí está la médula del asunto, es eso lo que hay que discutir.

Dices discrepar de mi "apreciación principal", porque la mayoría simple no nos "permite asumir con holgura suficiente ninguna política con audacia, y menos con temeridad, hasta que no se reencuentre con una precondición básica: reagrupar sus bases sociales de apoyo y los cuadros de diferentes formaciones políticas para una reconquista de la hegemonía popular-revolucionaria". Continúas: "Sin esta precondición, no hay capacidad de maniobra para el siguiente objetivo: repolarizar la sociedad venezolana".

De nuevo, es al contrario: repolarizar la sociedad venezolana, recuperar y afinar "los mecanismos de interpelación mutua entre Chávez y la base social del chavismo, buena parte de la cual está hastiada de la cortedad de miras estratégica del chavismo oficial", limpiar las arterias comunicantes entre Chávez y el chavismo popular (su obstrucción es lo que explica la "arritmia electoral desde el 2006") equivale a crear las condiciones para construir hegemonía. No habrá repolarización sin audacia política: sin asumir, tal y como bien lo afirmas, que "las fuerzas opositoras están en flujo electoral ascendente y continuo", y que la mayoría, si tomamos como referencia los votos absolutos (5 millones 422 mil 040 votos contra 5 millones 320 mil 175 votos de la MUD, sin tomar en cuenta los votos del PPT, y según Chávez en su rueda de prensa del lunes 27 de septiembre) es innegablemente precaria (por más poco serio que resulte proyectar estos resultados a una elección presidencial), y no una "gran" diferencia, como anota el encargado de redactar la nota de prensa.

Por último, va la pregunta que muchos se hacen, aunque (efectos del chantaje de una "disciplina" mal entendida) todavía pocos de manera pública: ¿si la "maquinaria" hubiera logrado los dos tercios de la Asamblea Nacional, sería posible plantear la necesidad de enfrentar la crisis de la polarización chavista? Respuesta preliminar: posible, por supuesto que sí, aunque en franca posición de desventaja. Consumado el "objetivo estratégico principal", estaríamos hoy frente al "espejismo" del todo-está-perfecto.

Pero incluso esta respuesta es engañosa. La misma pregunta encierra un falso problema: si la "maquinaria" no ha logrado el objetivo, es justamente en razón de esta crisis de polarización. Por eso, insisto, en el escenario que se abre luego del 26-S, la apuesta debe ser por la repolarización de la sociedad venezolana, la construcción de hegemonía democrática, revolucionaria y popular, junto a los más de cinco millones que refrendaron su apoyo a la revolución bolivariana, en busca de los que hoy se sienten defraudados y hastiados de la política, y eso incluye a parte importante de los venezolanos y venezolanas que votan contra Chávez, aunque hace tiempo hayan dejado de creer en la vieja partidocracia. No hay cinco millones de oligarcas.

Es mi opinión, Javier, que esta apuesta habrá que asumirla de manera beligerante, pero sin ceder a las pasiones tristes. Parafraseando las palabras de la inmortal Rosa Luxemburgo, escritas con extraordinaria lucidez y vitalidad la víspera de su asesinato: ¡Dónde estaríamos hoy sin esta "derrota", de la que habremos de sacar conocimiento y fuerza!

9 comentarios:

  1. Saludos Reinaldo:
    Creo que en los próximos dos años el tema del parlamentarismo de calle va a tener un alza considerable. Es decir, las legislaciones se van a pelear en la calle, en una lucha cuerpo a cuerpo contra lo oposición. Situación que nos puede llevar a un período parecido al que vivimos entre el 2003 y el 2005.

    Creo que esto es una oportunidad importante para el movimiento popular para acumular fuerzas y comenzar a trabajar en otras áreas fuera de la acumulación del Estado.

    Los próximos dos años son una oportunidad de oro para el movimiento popular y no la debemos desperdiciar.Los mecanismos de interpelación se van a ir recomponiendo como lo dices. El tema es definir en qué condiciones, es decir, Chavismo/Base o Chavez/Movimiento Popular.

    Va algo desordenado el comentario.
    En fin.
    Un saludo.

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  2. reinaldo 1, javier 0, comienza la seguna del noveno

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  3. claro reinaldo, pero que pasa cuando es toda la dirigencia política de la revolución la que luce alienada de la realidad? hay un ápice de oportunidad política cuando ello ocurre? donde puede verse la fortaleza del momento después de la carta blanca a la alucinación que hiciera ch a sus cuadros? o es que puede venir un sacudón desde abajo si justamente lo que estamos describiendo es una creciente despolitización (en el sentido institucional) de la subjetividad potencialmente revolucionaria?

    Ociel

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  4. Enrique:
    No sé si lo que habrá de venir es "parlamentarismo de calle", pero tenemos que despertar, todos, de este letargo. Dentro del Estado y fuera de él. Esto no depende de Chávez nada más.

    Ociel:
    En efecto, si "es toda la dirigencia política de la revolución la que luce alienada de la realidad", entonces la realidad le pasará por encima.
    Hay "oportunidad política" en la medida en que ésta no depende exclusivamente de la "dirigencia política", aunque su incapacidad para identificar la crisis de la polarización chavista, el hastío por la política de una parte del chavismo, las causas detrás de la abstención, los límites de la "maquinaria", puede arrastrarnos a todos a un posición de franca desventaja.
    ¿Puede venir un sacudón? Es necesario un sacudón.

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  5. El comportamiento electoral chavista del 2006 para acá muestra: 1) cuando está en juego directamente la posición del propio presidente (presidenciales, enmienda), aumenta la votación. Cuando están en juego directamente de alguna manera otros cuadros del chavismo (AN, "líderes" regionales o de partido), baja la votación (reforma, regionales, parlamentarias). 2) la media, que se sitúa alrededor de los 5 millones 200 mil, es el piso del chavismo. Está asociada con una participación "media" del comandante en la campaña. Esto en relación al liderazgo del Comandante. Por supuesto, el otro factor, evaluación de la gestión de gobierno nacional, regional o local, se siente más en las regionales y las parlamentarias. Hubo en estos meses suficientes situaciones (PDVAL, apagones, deterioro de vías, ineficiencias de gobiernos locales y regionales, etc.) como para anotar el factor "deterioro del gobierno". La cuesión es cuando ese factor se va identificando con la influencia del liderazgo personal de Chávez. Otro aspecto es la interpretación de la pérdida de dos millones entre las elecciones presidenciales y las parlamentarias. La votación de la enmienda (2009) está en el medio, pero supone la pérdida de un millón. Es decir, la pérdida del efecto directo del liderazgo de Chávez se ubica en cerca de un millón. Es posible que aquí pudiera situarse el efecto de la propaganda anticomunista, especialmente en la campaña por la reforma y en las parlamentarias. Esos 5402390 de la votación lista del PSUV, es un amplio sector de la población que acepta el socialismo (es refractario al mensaje anticomunista) y sigue el liderazgo de Chávez, a pesar del desgaste del gobierno. Esto es buenísimo.Como para plantear de nuevo la triple R en la gestión de los diferentes niveles de gobierno, para asegurar la victoria de 2012, sin triunfalismos.

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  6. Jesús:
    Claro compi, el problema es asumir que con una participación "plena" (es decir, no "media") de Chávez alcanzaríamos una participación "plena" del chavismo. No planteo nada que tú mismo no hayas planteado, cuando te refieres a "la pérdida del efecto del liderazgo de Chávez".
    El asunto es cómo interpretamos las razones de esta "pérdida".
    El efecto desgaste, o "el factor 'deterioro del gobierno'" obedece también a que esa ha sido la estrategia del antichavismo desde 2007: hacer visible ese deterioro. Planteado en líneas generales, la oposición trasladó la lucha política al terreno de la gestión, en un intento por "despolitizar" el conflicto. Es un error asumir que todo se resuelve difundiendo nuestros logros (que han sido muchos, y es cierto que no se proyectan suficientemente), porque eso es caer en la trampa de la "gestionalización" de la política. Obcecados por "demostrar" los logros, hacemos como si los errores no existieran, y eso es evidente en nuestros medios. Si en nuestros medios no aparecen los problemas, las demandas de la gente, su legítimo malestar, el resultado inevitable es que (tal cual el propósito de la estrategia opositora) terminamos minando nuestra base de apoyo. La percepción popular de una alienación entre gobierno y pueblo se acrecienta. La idea del partido/"maquinaria" reproduce esta misma lógica: un partido que entra en contacto "cara a cara" con el pueblo en campaña electoral, y luego se retira. Es un error creer que "lo político" lo resuelve el partido/"maquinaria", si éste está alienado del pueblo, si sus "dirigentes" actúan como burócratas de la política.
    En cuanto a las tres R, su tiempo ya pasó. Que sigamos hablando de las tres R es la más palpable demostración de que algo falló. Digamos que la consigna perdió "eficacia simbólica". Dice poco, para no decir que ya no dice nada. Y esa "ineficacia" (política) está poniendo en riesgo la R de revolución.

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  7. Estimado, nadie pretende que se tenga una consistencia absoluta, pués la vida esta cargada de contradicciones y lineas de fuga, pero no haces una mención ajustada a lo que planteas en los primeros tres parrafos, de tu escrito. Comparto los seis parrafos restantes, pero esta introducción no es solo una precipitación motivada por el primer boletin del CNE, sino la repetición de una falsedad. No se logró "el objetivo". No se trata de que sólo los emo-chavistas le creyeron la ambición ilusa al Comandante-Presidente de llegar a 2/3. Como vamos a decir que, por ejemplo, en varios estados y circuitos del país, que la oposición no se ha granjeado el apoyo de "mayorias".¿Acaso el objetivo de la oposición no era precisamente bloquear la intención de que se alcanzaran los dos tercios por parte del polo bolivariano? La verdad de los votos es un sentido cómun mucho más fuerte que la verdad del número de cargos. El objetivo principal no se acarició, el chavismo no es el polo mayoritario del país. Este es el verdadero espejismo. Ahora no se ha despejado ninguna duda, sino que proliferan las mismas. Hay dudas sobre el comportamiento de Chávez, de convocar a Miraflores, y dejar a una concentración que no fue de las más numerosas, con las ganas de ver su rostro y escucharlo, hay dudas sobre la "victoria contundente" que pretende afirmar la dirección del PSUV, hay toda una procesión en el seno de la maquinaria: que si fueron responsables gobernadores y alcaldes, que si fueron responsables los coordinadores regionales, que si fueron responsables los vicepresidentes regionales.¿Responsables de que? Ya sabemos de que: de la "derrota" que se mide por el "objetivo que el comandante fijo en aquella reunion del año 2009 con los 772 delegados del PSUV" y que fue el Leitmotiv de la campaña del 2010. Las pasiones alegres no consisten en hacerse los distraidos, sino un dosis de empatia con la rabia que tiene el "chavismo popular", que haga visible la rabia y demandas del pueblo bolivariano que está haciendo invisibles y mudas. No hay frase mas triste que esa de "recuperar lo que hizo grandioso al chavismo". Visibilidad y voz sigue teniendo el pueblo arrecho, el tema es que la boli-burocracia ni lo ve, ni lo escucha ni lo entiende. El "chavismo popular" es y sera grandioso, incluso en sus reflujos, pués demuestra que está por encima de sus dirigentes, incluso sobre el mismísimo Chávez, como aquellos días de abril de 2002, aunque todavía sigue siendo emo-dependiente de su propia alienación política. Solo el pueblo salva al pueblo, en fin de cuentas, el resto es parte de la mitología que seguimos alimentando que se reduce ridiculamente a la frase: donde manda capitan, no manda marinero. Linea y cadena de mando. Es esta cadena, la que un pueblo arrecho debe convertir en radicalización democrática: no queremos que nos gobiernen, queremos gobernar, no queremos gobernados, así se parecerá a una revolución. Saludos.JB

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  8. Hola Reynaldo, después de lo de anoche, cuándo el presidente leyó tu artículo, indiscutiblemente estás en la mira de todos… Yo, en cambio, te leo desde hace mucho, por favor, por eso te pido, que ahora, no te conviertas en un burócrata más y sigas en la lucha con, y por, los de abajo!! Hay muchos intelectuales, pero son pocos los conectados con la realidad. Hace unos días le escribí a un amigo, entre otra cosas, una de las que señalas en el articulo (claro no tan bien como lo haces tú) que Chávez tiene que ponerse en sintonía con las bases, que son los que realmente saben de qué va este proceso..
    Un abrazo

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  9. Consejo Comunal Don Pedro Rojas:
    Gracias por sus palabras compi, y por su llamado de atención. Estoy a las órdenes del Consejo Comunal.
    Abrazo fraterno.

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