22 de abril de 2010

La obsesión por el voto independiente (I)

El prestigitador y el ratero, óleo atribuido a El Bosco. Mientras el prestidigitador (a la derecha) distrae al público incauto, el ratero (izquierda, justo detrás del espectador inclinado hacia delante) comete su fechoría.

Cuesta imaginarse un negocio más rentable durante los últimos años que la "encuestología", ese oficio a medio camino entre la práctica "científica" y la prestidigitación, al que muchos recurren, aunque pocos lo reconozcan públicamente. Tal cual sucede con la brujería, con la salvedad de que ésta jamás ha presumido de su carácter "científico".

Puede suponerse que la pujanza de este negocio se debe al menos a dos razones: en primer lugar, la intención manifiesta del chavismo de dirimir el conflicto en el escenario electoral – y aquí es preciso recordar al zambo candidato, allá por 1998, advirtiendo, una y otra vez, que derrotaría a la vieja clase política en su propio terreno. Con el chavismo, el hecho electoral se convierte en parte consustancial de la democracia venezolana. Esta circunstancia favorece la consolidación de la encuestología como fuente de saber informado y autorizado sobre la realidad política.

En segundo lugar, la preocupación por el futuro. Si el chavismo sólo es posible en la medida en que es capaz de ofrecer un horizonte para las mayorías populares – más democracia, mejoramiento progresivo de sus condiciones materiales de vida – en el caso de la oposición la cuestión del futuro se expresa más bien como obsesión: cómo hacer posible un futuro después del zambo. Para esto, recurrirá frecuentemente a la encuestología, en busca de claves y guías para la acción.

Durante los últimos meses, varios encuestólogos han lanzado una cruzada que consiste en señalar la disminución progresiva – e incluso irreversible – de la popularidad del zambo. Advierten que el hecho político se ha degenerado a tal punto que traduce el sordo enfrentamiento entre dos minorías, que transcurre al margen de la mayoría silenciosa, a veces expectante, casi siempre hastiada. Pero he aquí el dato más relevante que nos aportan los encuestólogos: esta disminución de la popularidad del zambo no se expresa en un incremento de la simpatía por los partidos opositores. Al contrario, la mayoría del electorado se define como "independiente", y no se perfila un líder capaz de aglutinar este descontento popular o, lo que es lo mismo, capaz de vencer al zambo.

Un reciente estudio del Centro Gumilla sobre valoración de la democracia desmiente este último dato: el 42% de los encuestados se autodefine como chavista, el 33% como antichavista y el restante 25% como independiente. Pero, de nuevo, en tanto que el Centro Gumilla es sospechoso de no militar en las filas de la encuestología, es preciso no dar crédito de los resultados de su estudio. A la obsesión por el futuro después del zambo, se suma ahora la obsesión por captar el voto independiente. Al menos una fuerza opositora parece haberlo "comprendido". Una nueva cruzada ha comenzado.

3 comentarios:

  1. Reinaldo, estos argumentos son harto usados; como dices, ususalmente cerca de las elecciones: disminución de la popularidad del Zambo, y el incremento de la población independiente. De hecho en conversaciones con amigos, que viven en el exterior (o sea, decidieron residenciarse definitivamente en el exterior por multiples razones), me dicen que la realidad venezolana se puede resumir con la figura de dos personas en un bote, remando en direcciones opuestas, y el bote rompiéndose. Cosa que en mi opinón, solo refleja la desesperanza de alguien que nunca apostó al proceso, y quedó desesperanzado con la oposición.

    Un comentario menor, solo para reafirmar el lugar común de que datanalisis (a Keller ni me molesto en comentarlo) no hace un trabajo serio y manipula.En tu referencia a "el dato", la encuesta dice que el 54% se declaran ni-ni, 20% Chavistas (con porcentajes menores en los otros partidos, digamos menos de un 10%?) y los opositores serían un 9%. Como diría aquel carajo de la television: Total total... son... 83%... Con los diez, máximo de los pequeños partidos, digamos un 93%. Entonces falta un 7% de no sabe no responde? Hmmm un poco alto teniendo una pregunta donde segmentar a los ni-ni.

    Pero la conclusion de la nota es más reveladora. casi un 60% en ninguna tendencia (o fuera de las otras dos) y ambas suman menos del 30%... Hmmm me falta cerca de un 10% sin clasificar. O sea, estos encuestologos no saben sumar o creen que uno no.

    Otro elemento a considerar. Una cosa es la simpatía o militancia partidista; y otra MUY DIFERENTE es la popularidad de Chavez. Cansado estoy de ver encuestas, mostradas por el mismo José Vicente, que muestran la simpatia o militancia politica del PSUV por el orden del 30 y algo por ciento, mientras que la aceptación al gobierno o popularidad de Chavez se ubica por el orden del 60%.

    Para concluir, quisiera llamar la atención de todos los Chavista (y quizas algunos de los no Chavistas) que leen esta página. El lenguaje de la polarizacion esta desgastando ambos ssectores, y afecta fuertemente a todos los ciudadanos por igual. Como me habría dicho una vez alguien, por la cual empecé a leer este blog. La deficiencias en la gestion gubernamental en todos los niveles, mas que evidente es obvia. La inflacion y la especulacion esta mermando el bolsillos de todos. Claro, no apoyo este proceso para que me tenga los bolsillos llenos, pero sé que tiene la posibilidad de actuar en favor del ciudadano. El problema en la eficacia y eficiencia en los organismos del estado golpea todos los ciudadanos por igual. Sigue habiendo burocracia, mala gestion, corrupcion, etc. Y solo el argumento de que la 4ta era peor comienza a no ser digerible. Asi que se hace indispensable, que desde nuestras filas, sin alimentar a ese enemigo apátrida (el cual hay que disminur aun mas hasta derrotar definitivamente), se comience a hacer la autocrítica, denunciar, y fijar responsabilidades para mejorar la gestion gubernamental. Hacer que los revolucionarios actuen como verdaderos revolucionarios; NO QUE SOLO POR DECIR QUE LO SON, YA ESTA, Y NADIE PUEDE DENUNCIARLOS Y HACERLOS ASUMIR SU RESPONSABILIDAD. Fortalecer las organizaciones populares, y en consecuencia las instituciones, de manera de obtener la mayor suma de felicidad y un estado mas fuerte y mas eficaz.

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  2. Dany:
    Interesantes comentarios mi pana.
    Sí, ciertamente esa imagen "de dos personas en un bote, remando en direcciones opuestas" ilustra el desencanto de los que jamás han visto con buenos ojos el proceso bolivariano.

    También es cierto que el potencial electoral del chavismo ha sido sistemáticamente subestimado por las encuestadoras. De hecho, parto del principio de que los datos que ofrecen periódicamente no deben ser interpretados como información proveniente de fuentes autorizadas y confiables, sino como indicios o señales de estrategias de actores políticos.

    Ahora bien, y hago referencia a tu último párrafo: hay señales claras, ya no tanto de desencanto opositor, sino de hastío chavista. Me explico, el desencanto opositor puede interpretarse como el estado de ánimo de quienes nunca se han sentido identificados con Chávez y todo lo que representa. El hastío chavista, en cambio, traduce la molestia o el cansancio del chavismo (por supuesto) con el chavismo, digamos, oficial.

    En otra parte he sugerido que este hastío por la política guarda relación con la "pequeña batalla" que enfrenta a cierto chavismo con la oposición más recalcitrante. En lugar de dedicarse a la "gran estrategia" (que pasaría, en parte, por resolver los problemas que tú enumeras), parte del chavismo se enfrasca en una lucha sorda con otra parte de la oposición, llegando a dar la impresión, ciertamente, de que la política significa dos minorías enfrentándose, al margen de los intereses de la mayoría.

    Este dato ha sido hábilmente leído por varios actores políticos (y de eso va la segunda parte de este artículo), y de allí el énfasis puesto en este incremento significativo del voto "independiente", aunque estudios como el del Centro Gumilla desmientan este "dato".

    El estudio del Centro Gumilla arroja otros datos de interés. Pero ya habrá tiempo de analizarlos o al menos comentarlos más adelante.

    Por último: la confusión con las cifras a las que refiere la nota de Datanálisis tiene que ver con que mezcla dos tipos distintos de información: una es la manera como se autodefinen políticamente los encuestados (de allí los 54% de independientes), y otra es el grado de afinidad con los partidos políticos. Por eso las cuentan no cuadran.

    Salud.

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  3. Hmmm, esperaré la parte dos, y los comentarios sobre la encuesta del Centro Gumilla.

    Con respecto al hastío Chavista, sí existe y es un hecho. Sin embargo, se sigue votando chavista. No se si por fortuna o desgracia, ya se ha visto el alto precio que se paga por votar castigo, o dejar de votar... Por desgracia no se tiene una oposición que haga su trabajo. El verdadero trabajo. Y por otro lado se ha deteriorado mucho, como decía, la gestión gubernamental.

    Yo recuerdo ese artículo tuyo de la gran y pequeña batalla. La diferencia entre la estrategia y la táctica. Muy bueno, aun cuando creo recordar algunas diferencias que no plasme por falta de tiempo. Y si bien, yo creo que la estrategia esta muy bien definida, y ademas estoy muy de acuerdo con ella. Creo que en la práctica, en la consecusión del objetivo táctico, es donde está el problema. Muchas veces es porque hacemos caso del trapo rojo de la oposición y descuidamos (me incluyo porque me considero colectivamente responsable tambien) la acción y gestión de gobierno y organizaciones populares. En otras porque permitimos que burócratas o personas que no dan la talla en un cargo, no sean removidas o sancionadas.

    Es necesario replantear la táctica. Y en eso hay que ayudar al Zambo. Recuerdo el "yo se, yo se, no crean que no me entero" de Chavez cuando el asunto de los bancos. Pero hay que impedir que lo envuelvan, y solo la organización popular es la que puede resolver eso. Yo si comparto la tesis del hiper-liderazgo, y creo que no es bueno. Pero en el sentido que el presidente no puede estar en todas partes ni resolverlo todo.

    Aunque debo reconocer que ha habido avances. La creación del PSUV como plataforma politica unitaria. Y ahora la eleccion de los candidatos por la base, dan señales muy claras de cual es el camino, y cuales las intensiones de Chavez.

    Pero creo que somos nosotros. Nosotros lo que estamos fallando. Hay que empujar mas fuerte, sobre todo a nivel de poder legislativo y judicial. Eso será materia quizá para otro de tus articulo :)

    Salud!

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