1 de julio de 2010

El brillo de Alejandra Benítez


No debería caber la menor duda: el pasado martes 29 de junio, para el pueblo venezolano, sólo un resultado deportivo podía equipararse en importancia con la victoria alcanzada por la selección venezolana de softbol femenino contra su similar de China, en el marco del XII Mundial de la especialidad que se juega en Caracas: la victoria de Paraguay contra Japón en el Mundial de Fútbol Suráfrica 2010.

Con su victoria en la tanda de penales, que no puede catalogarse sino de categórica – los cinco goles marcados contra tres de Japón –, no sólo triunfó el fútbol suramericano, sino que hizo posible un hecho inédito en la historia de los mundiales: el pase de cuatro equipos suramericanos a la fase de cuartos de final.

En cuanto a las venezolanas, la victoria no sólo significó un desquite frente a la derrota encajada contra la poderosas chinas durante las Olimpíadas de 2008, siete carreras por una. Además la alcanzaron como las grandes: con un soberbio cuadrangular de Yaicey Sojo por la izquierda – su segundo de la noche – en el cierre de la séptima entrada, con dos compañeras a bordo y dos outs en la pizarra, para dejar en el terreno a las asiáticas cinco carreras por dos.

Hasta aquí los hechos. Pero los hechos, por más tercos e indubitables, siempre están sujetos a la interpretación. Es normal, se dirá. Hay que decirlo: que este par de hechos – y logros – deportivos hayan sido olímpicamente menospreciados por la prensa nacional – incluyendo la deportiva – ya es cosa normal. Es simplemente una expresión, apenas una más, del profundo menosprecio por los acontecimientos – en este caso deportivos – que hacen delirar de alegría a nuestros pueblos, como si nuestros motivos de celebración fueran siempre de segunda categoría, como si nuestros pueblos estuvieran condenados a disputarse su futuro en ligas menores, como si estuviéramos condenados al perpetuo descenso.

Lo normal es que las primeras planas seas reservadas para los que nos venden como grandes y mejores, que casi nunca son los nuestros, que casi siempre provienen del Norte. En este caso, España. España ¡qué grande eres! España Mara-Villa. España ¡Fiesta brava! Un gol, un beso España. ¡Matador! España. Nuestros triunfos, lo patológico, tal vez serán reseñados en las páginas interiores.

Ya lo decía Alejandra Benítez, nuestra extraordinaria y hermosísima esgrimista, de quien me declaro ferviente admirador: "Tenemos que comenzar a valorar más lo nuestro… Amemos nuestra tierra, gente, cultura". "Venezuela brilla… a pesar de que muchos apuestan a que se oscurezca". Brilla Alejandra y con ella brillan los pueblos del Sur.

Meridiano. Primera plana del 30 de junio de 2010. España "Mara Villa". De colección. Recórtese y utilícese como afiche. El tiunfo paraguayo, menos maravilloso, en un pequeño recuadro arriba y a la izquierda. Ninguna mención del triunfo de las venezolanas. En cambio, vaya y entérese de por qué para Carlos Maldonado el fútbol es la vida.

Líder. Primera plana del 30 de junio de 2010. ¡Matador! Abajo y a la izquierda, escueta reseña del triunfo paraguayo, con todo y que es Suramérica la que "se roba el show". Ninguna referencia a la victoria de la selección venezolana de softbol.

El Nacional. Primera plana del 30 de junio de 2010. Un gol, un beso, ocupando el centro de la página. Si se esfuerza, puede descubrir una brevísima mención del triunfo paraguayo. Es que, aunque hayan marcado cinco goles, los paraguayos no han aprendido a besar. ¿Sotfbol? ¿Existe ese deporte?

El Universal. Primera plana del 30 de junio de 2010. ¡Fiesta brava!, de nuevo en el centro de la página. Más abajo, casi se agradece la publicación de un fotografía del partido entre Paraguay y Japón, aunque ésta ocupe un cuarto del espacio que se lleva la imagen que capta la celebración de la fiesta de David Villa. Definitivo: el softbol no es un deporte. Y si lo es, no se practica en Venezuela.

Últimas Noticias. España, ¡qué grande eres! Paraguay... ¿clasificó Paraguay? Tal parece, porque allí en la fotografía de la izquierda se les ve como celebrando. ¿Habrá celebrado el pueblo paraguayo como lo hicieron los parciales de España de la foto de la derecha?

Correo del Orinoco. Primera plana del 30 de junio de 2010. En el extremo superior, cintillo alusivo al Mundial de Softbol: ¡Todos con Venezuela! Sin embargo, ninguna mención de la victoria venezolana. Inexplicable. Tampoco de la paraguaya. Increíble. Abajo, ondea la bandera española: España bailó pasodoble. La revolución y sus contradicciones. Se las pusieron de bombita para sacarla del estadio - ¡Yaicey lo hizo dos veces! - y terminaron abanicando la brisa.

Ciudad CCS. Primera plana del 30 de junio de 2010. No califica como prensa nacional, pero a veces lo que no es igual tampoco es trampa. En el extremo superior, resultados del Suráfrica 2010 y al lado una breve nota que hace justicia de lo acontecido: "Cuartos de final. Cuatro de ocho equipos son suramericanos". Abajo y a la derecha, resultados del Mundial de Softbol. Más abajo: "Criollas derrotaron a las chinas". Sólo faltó la fotografía de rigor.


Yaicey Sojo recorre el estadio Independencia llevando en alto la bandera nacional luego de conectar el batazo de dejar en el terreno a la selección china. ¿Acaso la foto de José Astudillo no se merecía una primera plana?

3 comentarios:

  1. ¡Que tal Reinaldo! ¡estoy totalmente de acuerdo contigo! Justamente estaba por escribir una reflexión sobre este tema en mi blog!
    Es muy facil darse cuenta del desprecio hacia lo suraméricano. Si no es Brasil o Argentina, muy poca gente apuesta a suramérica. Hoy viendo el juego Argentina-Alemania, noté que mucha gente estaba contenta, no porque ganó Alemania, ni porque perdió Argentina especificamente, sino porque perdió Maradona. Hay odio hacia Maradona, y sospecho que es por su abierta postura REVOLUCIONARIA.
    El juego de España-Paraguay, que transmitió meridiano, los de este canal hicieron un pase al cc san ignacio, allí no había ni una sola camiseta paraguaya. Siento mucha rabia al ver como nuestra suramérica es rechazada por los suramericanos, así como michael jacson rechazó a su propio color.
    En esos casos tan sencillos y cotidianos se puede ver claramente la vigencia del eurocentrismo y la autodiscriminación.
    Saludos.

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  2. salas.mj@gmail.com4 de julio de 2010, 12:02

    Te dais cuenta Reinaldo, que la cosa es grave, tanto desgarre de camisa por el mentado cambio de sistema y los medios de comunicación y que del "proceso" no son capaces de promocionar en primer lugar los triunfos de nuestra gente, de nuestros pueblos. Nunca me cansaré de pregonar que nuestro proceso debió comenzar c on una Mision ROBINSON pero ideológica, creadora de conciencia, formadora de PATRIA, razón tiene Alejandra Benitez, somos "luz de la calle y oscuridad de la casa"

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  3. Alejandra es tan punzante con sus palabras como con su espada.

    Me pregunto qué sería mejor para un país: ¿ganar medallas de oro y torneos con deportistas de elite o que las mayorías tengan tiempo, alimento e instrumentos para que puedan acceder a practicar deportes en sus barrios?

    A JJ le cuento que también estaba pensando en el odio que despierta Maradona: tal vez sea, también, por su caracter popular... él es muy pueblo sin miedo y sin vergüenza de ser lo que es... y también es alguien que primacía los sentimientos antes que la razón. Cosa infrecuente hoy. Los diario alemanes ayer llamaban a vencer a Maradona, no a Arg.

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