Yo pregunto quién decidió que las palabras de Chávez deben pasar por un tamiz de tal tamaño que buena parte de lo que dice, lo más sustantivo, casi siempre lo más relevante, lo singular, queda por fuera de lo que será publicado.
Yo pregunto, y lo hago con ánimo didáctico más que polémico, con la expresa intención de que la pregunta se formule, pongamos, en los salones de la Bolivariana, entre los trabajadores de nuestros medios públicos, en las redacciones; yo pregunto cuándo se impuso este estilacho insípido, aséptico, ese limitarse a decir lo básico, en dos líneas, para terminar diciendo nada.
Yo pregunto si es que acaso no se ha entendido que cuando se hace una revolución lo que hay que narrar es lo extraordinario.
Pongamos por caso la intervención de Chávez en el programa
Toda Venezuela, este martes 26 de julio de 2011, que comenzó a las 6:30 de la mañana y concluyó treinta y seis minutos después. Por un momento no pensemos siquiera en la orientación estratégica que debe seguir nuestra política comunicacional, sino en el uso de las herramientas básicas. Una simple nota de prensa, por ejemplo.
Yo pregunto por qué resulta sencillamente imposible ubicar una sola nota de prensa de algún medio público, una sola, que registre no digamos que todos, pero sí al menos la mitad de los elementos que siguen:
- Anuncio de designación de nueva ministra para Sistema Penitenciario: Iris Varela. (Bien por Iris).
- Reflexión del Presidente a propósito de la
opinión expresada por Mauricio Rodríguez el día de ayer, a través de Twitter: "La verdad es que todavía no hay un SNMP [Sistema Nacional de Medios Públicos], lo que hay son unas siglas y ciertos grados de cooperación. Falta mucho".
- Reflexión sobre sistema penal: es una "deuda muy grande la que nosotros tenemos con el sistema penitenciario, con la justicia como un todo… yo diría que una mancha…".
- Digresión sobre Nietzsche: sobre texto
Los despreciadores del cuerpo, incluido en
Así habló Zaratustra. Chávez continúa desarrollando el tema del cuidado de sí vinculado con la militancia política. No es, como se cree, un Chávez "místico", metafísico, sino todo lo contrario: es uno que apuesta por la inmanencia. Dice: "Yo era uno de esos insensatos". "Despreciar el cuerpo es despreciar la vida".
- Interlocución con los presos y reflexión sobre los presos desde su condición de preso: "Yo fui preso". Pero advierte que es necesaria otra mirada: "Yo miro más allá: hay que incorporar a la familia". La línea es clara: hay que mirar más allá. Oportuna reflexión para todos aquellos que desde los medios públicos, y con motivo del conflicto en El Rodeo,
asumieron una postura contra los familiares. Plantea que hay que crear "redes con las madres, los padres, los hijos de los presos".
- Abrazo a los presos: "Desde aquí les mando un abrazo… Ojalá nos estén oyendo, viendo, allá en las cárceles".
- Comparación: condición de preso y condición de enfermo. Chávez establece relación de identidad con los presos desde el padecimiento propio, desde el cuerpo que sufre.
- Referencia a la cárcel como lugar del que "el hombre salga… transformado, pero para bien", e inscripción de este discurso en "visión estratégica para el 2011-2021", invitación a "nueva escalada", que luego se extiende: 2021-2031. Para derrotar el "síndrome de Santa Marta". (Ejercicio: ¿a qué propósito obedece esta mención al 2031?).
- Reflexión sobre las condiciones de vida de los familiares de presos: "¿dónde vive la mamá de este hombre que cayó preso, como Jean Valjean…".
- Reflexión sobre los malandros: "Yo tengo un trabajo por ahí sobre los malandros, doctora [Luisa Ortega]… Se asumen malandros, ¿sabe? Hay un movimiento de malandros. Tenemos con ellos enlace, reuniones. Yo no me he reunido con ellos, pero… es una obligación oírlos, porque se asumen, a los quince años, como el malandro… Ahora yo le decía a Elías un día, hablando sobre el tema, y un libro que él me trajo, y estoy estudiándolo: El malandro; y la mayoría son muchachitos, de veinte años, de quince años…". Interrumpe Ernesto Villegas, para precisarlo: "Presidente, disculpe, imagino que usted se refiere a unas jornadas que se hicieron en el Tiuna el fuerte, un núcleo endógeno cultural que está en la parroquia El Valle, que justamente llevó ese nombre:
Malandros. Ellos editaron un libro, escuchando las experiencias de estos muchachos que han sido absorbidos por el mundo de la criminalidad". Chávez: "Sí, sí, sí, correcto. Entonces, aunque la cultura burguesa diga lo que nos diga, que nos ataquen, no importa. Esos son nuestros hijos".
- Referencia a Marta Harnecker y experiencia contra la criminalidad en el barrio Brasil de Cumaná, estado Sucre.
- Contra la burocracia: "Ese ministerio tiene que… engancharse con lo real, con lo que pasa por allá, no sólo quedarse… en la cárcel y en un cumplimiento burocrático de cosas…. No, la parte humana, profunda, hacia el socialismo".
- Reflexión de la fiscal Luisa Ortega: "Es importante utilizar las medidas alternativas a la prosecución del proceso. Es decir, que las penas a aplicar a las personas no siempre sean la cárcel, porque el Código establece unas medidas, como por ejemplo prestar trabajo comunitario. La única limitación que tiene el Código es que es solamente para aquellos delitos cuya pena, su límite máximo, es cuatro años. Debería hacerse una reforma legislativa para aumentar, si es posible, a ocho años…". Chávez mostró su acuerdo e informó que solicitaría opinión al TSJ y al Consejo de Estado para saber si esa reforma puede hacerse por vía Habilitante… "Si no, la Asamblea Nacional, pero con urgencia…".
- Reflexión de Ernesto Villegas, siguiendo a
Elsie Rosales: "En Venezuela se ha exacerbado el carácter punitivo de la legislación". Hemos cedido al "chantaje de la presión de la llamada opinión pública", y el Estado ha reaccionado "endureciendo la legislación… por ejemplo, se le eliminaron los beneficios procesales a las personas que son señaladas por delitos vinculados con las drogas. Y si usted ve la tasa de encarcelamiento en Venezuela, se ha disparado al doscientos por ciento en los últimos años, en tiempos de revolución, y hay gente que sencillamente es consumidora de drogas". El colofón: "Preocupa que la respuesta sea darle más poder a la policía, la ampliación del concepto de flagrancia…". Citando de nuevo a Rosales: la creación de un nuevo ministerio "quedará en nada si no viene acompañado de una revisión de lo que es nuestro sistema penal, porque de nada vale crear una burocracia nueva si vamos a tener esa tasa de encarcelamiento tan alta…".
- Reflexión de Chávez sobre "el Estado injusto" y las "leyes injustas". "Eso tenemos que pulverizarlo…", hacer leyes justas, cumplirlas "contra el chantaje burgués… y contra la vieja cultura que está dentro de nosotros mismos".
- Crítica de Chávez contra el "
Madrugonazo": "Hace poco yo hacía una crítica, porque vi unos operativos de madrugada. Y me puse a ver unos videos: me dio miedo… ¿Por qué sólo en los barrios pobres? Le dije a Tareck… vamos a dar un viraje ahí… Me pareció el pasado. El pasado todavía aquí".
- Una vez más, alentando la crítica constructiva: "¿Sabemos lo que hay que hacer? Hagámoslo… Con el pueblo, y oyendo las críticas, quitándonos esa piel a veces muy sensible… no, hay que oír la crítica, uno mismo tiene que autocriticarse, eso hay que hacerlo, ya hemos debido hacerlo… recuperemos tiempo perdido".
Yo me pregunto: dado que muy pocos tendrían la posibilidad de escuchar en vivo estas reflexiones del Presidente, ¿no habría que tomar las previsiones y garantizar la manera de difundirlas masivamente?
Yo me pregunto por qué el silencio. Me pregunto por qué tanta omisión, allí donde tendría que haber mucha información, ideas, un rio de ideas, un océano de ideas, por no decir un debate encendido. No se trata de hacer exégesis, sino de informar.
Yo me pregunto y la respuesta es sencilla, lamentablemente: si así es con Chávez, ¿qué se puede esperar en el caso de los presos, sus familiares, los malandros, los jóvenes del barrio víctimas de las políticas represivas? Yo me pregunto por qué tantos invisibles.
Luego resulta extremadamente cómodo limitarnos a responder lo que el antichavismo dice sobre lo que el Presidente dijo. Es decir, al final poco importa lo que Chávez dijo, porque nuestra atención estará concentrada en lo que el antichavismo dice que dijo.
Yo pregunto si no está claro que no se trata sólo de hacer la historia (de modificarla, de cepillarla a contrapelo), sino de que aprendamos a contarla.